Ciudadela: lo asesinan delante de su familia para robarle el auto

El hecho ocurrió anoche, cuando Gonzalo Ercharrán, de 30 años, abandonaba la casa de sus suegros junto a su esposa embarazada y su hijo. Fueron interceptados por delincuentes que lo mataron de un tiro en la cabeza
Un empleado bancario fue asesinado hoy de un balazo en la cabeza, delante de su esposa embarazada de 9 meses y de su hijo de 2 años, cuando intentó escapar de tres delincuentes que quisieron robarle el auto en la localidad bonaerense de Ciudadela.

Fuentes judiciales y policiales aseguraron que por el hecho quedó detenido un joven de 19 años acusado de "homicidio en ocasión de robo", que tiene antecedentes penales y ya fue identificado por dos testigos como el autor del disparo.

"Si hay un detenido que lo maten y si no que me lo traigan. Me destruyó a mí y a mi hija no le va a permitir que conozca a su padre", dijo a la prensa Vanesa Díaz (29), viuda de la víctima.

Según los voceros, el hecho ocurrió cerca de la una de esta madrugada en Ramón L. Falcón y Boquerón, de Ciudadela Sur, muy cerca del bingo de esa localidad, cuando Gonzalo Etcharrán (30) regresaba a su casa junto a su esposa embarazada de 9 meses, y su hijo de dos años.

La familia había cenado anoche junto a los padres de Vanesa, en una casa de Ramón Falcón 3521, de Ciudadela, partido de Tres de Febrero, y estaba volviendo a su vivienda, ubicada a pocas cuadras de allí.

En ese momento, cuando apenas habían circulado unos metros, Etcharrán y su familia fueron sorprendidos por varios muchachos de entre 16 y 19 años que, desde una esquina, les hicieron señas para que se detuvieran y se colocaron "en abanico", aparentemente para robarles el auto.

Una fuente judicial aseguró que los delincuentes les gritaron "alto" y les apuntaron con un arma y que, como Etcharrán aceleró para escapar, le dispararon a través del parabrisas; en tanto, la Policía explicó que los delincuentes sólo le hicieron señas y que no dijeron nada.

"Los despedí, se fueron y cuando estaba cerrando la puerta escuché una detonación, me asomé y llegó mi hija llorando con el nene en brazos, que me dijo que a la vuelta estaba Gonzalo baleado", contó Rubén Díaz, suegro de la víctima.

"Corrí, (Gonzalo) tenía un tiro en la cabeza, pérdida de masa encefálica y vómitos. Traté de arrancar el auto de él pero no funcionaba. Saqué mi auto del garaje con la premura que pude, con dos vecinos que me ayudaron a pasarlo y lo llevé al (Hospital) Carrillo porque consideré que en balística, después del Churruca, es lo mejor que tenemos", agregó.

Sin embargo, a pesar de la rápida atención de los médicos, el bancario murió como consecuencia del disparo.

Según la autopsia efectuada horas después, el balazo ingresó a la altura de la sien del lado izquierdo de Etcharrán, quien quedó tendido en el asiento del conductor; el resto de la familia resultó ilesa.

Mientras la víctima era llevada al hospital, los efectivos que llegaron al lugar demoraron a cuatro sospechosos, pero finalmente sólo quedó detenido uno identificado como José Nepal (19), sindicado como el autor material de los disparos.

Una fuente judicial detalló que para atrapar al presunto homicida "fue clave la declaración de dos testigos que vieron todo y que le dijeron a la Policía que era él el que había disparado y que lo conocían del barrio, porque tenía muchos antecedentes penales".

Los testigos no sólo vieron cuando mataron a Etcharrán, sino que cuando fueron a declarar a la seccional 1 de Tres de Febrero, vieron ingresar a Nepal y gritaron que era el asesino, lo cual luego fue ratificado en la fiscalía para resultar válido.

En tanto, de los otros tres demorados, dos eran menores que no lograron ser identificados y fueron entregados a sus padres, y el otro un mayor que fue liberado.

Con estas primeras pruebas, la fiscal de San Martín Fabiana Ruiz dispuso que Nepal quede detenido, mientras la Policía realizaba esta tarde allanamientos en busca del arma homicida, que no fue hallada en la escena del crimen ni en poder de Nepal.

Los restos de Etcharrán fueron velados en una sucursal de la Cochería Paraná ubicada en Rivadavia 10661 del barrio de Liniers, donde estuvieron presentes los familiares más íntimos, amigos y compañeros del banco del joven.

Según contó su suegro, quien reclamó ante la prensa que se instaure la pena de muerte para "asesinos y violadores", la víctima trabajaba en el HSBC desde los 18 años y actualmente se desempeñaba en el sector de Recursos Humanos de esa entidad.

La familia decidió que se hiciera un velatorio de sólo dos horas porque la esposa de la víctima está embarazada de 9 meses, se le comenzaron a acelerar las contracciones tras el crimen y tiene turno el martes próximo para que se le practique un parto inducido y dar a luz a una niña que se llamará Sofía.

Debido a su estado, la mujer tampoco pudo declarar ante los investigadores para aportar datos sobre los delincuentes y hasta esta tarde se desconocía si estará en condiciones de participar de la rueda de reconocimiento del sospechoso detenido.

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