El Ciudadano reabrió con calma chicha

Los trabajadores del diario rosarino lograron reanudar una negociación con Eduardo López con la Redacción abierta y en funciones. El empresario que había cerrado ayer el matutino insiste con que no puede pagar los sueldos.
El matutino rosarino El Ciudadano reabrió esta tarde, luego de que sus trabajadores sostuvieran una audiencia en el Ministerio de Trabajo de la provincia. El diario, cuyo dueño –el depuesto presidente de Newell's Old Boys, Eduardo López– había cerrado de manera intempestiva en la tarde del jueves, volvió a funcionar al menos hasta el martes, según el compromiso asumido por el polémico empresario. En ese lapso, la secretaria de Trabajo Alicia Ciciliani se reunirá con López y con miembros del Sindicato de Prensa Rosario y de la comisión interna de delegados para intentar hallar una solución que preserve la fuente laboral de los 90 trabajadores de prensa afectados, quienes todavía no acabaron de cobrar el sueldo de octubre.

"El Ministerio propuso una suerte de conciliación hasta el martes a las 13 para seguir negociando. En ese paréntesis, los compañeros se comprometen a mantener la paz social y la empresa a reabrir las puertas del diario", dijo Edgardo Carmona, secretario general del Sindicato.

Algunos periodistas consultados señalaron que el pacto logró la reapertura provisoria, pero marcaron que López insistió con que no tiene dinero para cubrir la deuda salarial vigente.

Por la mañana, la situación se ventiló en un concurrido acto realizado en el cruce de las peatonales Córdoba y San Martín. Allí Carmona denunció que López había vaciado el periódico desde que se hizo cargo, en 2002, y exhortó a "no bajar los brazos".

La convocatoria sumó la adhesión de numerosas organizaciones sociales y sindicales, y a varios concejales rosarinos y legisladores provinciales y nacionales.

"Las opciones son claras: o López paga los dos meses que adeuda y retorna la paz, o no paga y se va", apuntó a Crítica Santa Fe, Juan Pablo Sarkissian, delegado del matutino fundado en 1998 por el empresario Orlando Vignatti, quien en el año 2000 lo vendió a la competencia, el diario La Capital, para pasar a integrar el directorio de ese periódico. Una vez en sus manos, el principal diario rosarino cerró El Ciudadano, y debió reabrirlo por presión de los trabajadores desocupados. El matutino reabrió ese año, aunque con 100 trabajadores menos. En 2002, los dueños de La Capital (el grupo Uno de José Luis Manzano y Daniel Vila, y Orlando Vignatti) acordaron ceder El Ciudadano a Eduardo López. Desde entonces, los atrasos e incumplimientos salariales fueron tan recurrentes como el deterioro de las condiciones de trabajo.

El conflicto de este diario se agravó desde el domingo 14, cuando López perdió las elecciones en Newell´s, una fuente de ingresos tan encubierta como vital para la lógica del empresario. Y este jueves de Navidad terminó de estallar cuando los trabajadores de prensa acudieron a realizar sus tareas y se encontraron con las pueras cerradas de la Redacción de Entre Ríos y San Lorenzo, en el centro rosarino

Comentá la nota