La ciudad de los distraídos

Cuál es la línea exacta que los gremialistas del Suoem deben trasponer para que las autoridades de Córdoba decidan poner algún tipo de límite a los desmanes?
¿La quema de un comercio?

¿El incendio del Palacio 6 de Julio?

¿La muerte de un vecino?

Ya está incorporado al manual del político correcto y progresista que las manifestaciones violentas no deben reprimirse. Se pretende que la intervención policial para impedir la violencia sindical, nos remite a los oscuros tiempos del Proceso.

Aquel cuco nos ata las manos para siempre y, entonces, debemos aceptar que la ciudad sea tomada por un puñado de bravucones que no aceptan que reine el estado de derecho, la vigencia de la ley ni las decisiones del intendente de Córdoba elegido por el voto popular.

Se pretende hacernos creer que no hay ninguna salida: o aceptamos lo que quiere el Suoem o tendremos que convivir para siempre con el caos en la Ciudad de Córdoba.

No hay otra posibilidad.

O el intendente se arrodilla o los muchachos del sindicato le hacen la vida imposible a todos los cordobeses.

¿Poner orden?

No, eso es "enfrentarse a los trabajadores".

Eso es "criminalizar la protesta".

Eso es "reprimir a los laburantes".

Todas variantes de derecha.

Nadie quiere hacerse cargo.

Luis Juez mira para otro lado.

Se hace el gil.

Y es razonable que haga eso: ya todos los vecinos se están dando cuenta que este conflicto es una bomba de tiempo que se puso a funcionar durante los años que él gobernó la ciudad. Durante el tiempo en que él le dijo que sí a todo lo que le reclamaba el Suoem. Las cubiertas quemadas en las calles de Córdoba son la consecuencia directa de su ineptitud.

El gobierno provincial no quiere mandar a la Policía a poner orden para no comprar un conflicto ajeno. ¿Ajeno?

La Justicia pretende que sean los políticos los que arreglen los conflictos generados por ellos mismos.

Los políticos ajenos a la intendencia dejan que Giacomino se cocine en su propia salsa porque, dicen, el actual intendente fue socio político de Luis Juez cuando se perpetró el desgobierno cuyas consecuencias ahora afloran.

Mientras tanto, la ciudad es una calamidad.

Los vecinos retroceden.

Pero la Policía también lo hace.

Y el gobierno provincial.

Y la Justicia.

Y el Suoem avanza.

¿Cuántos votos sacaría Daniele si se presenta como candidato a intendente de Córdoba? ¿Por qué no prueba?

El pueblo de la ciudad ya tiene su pronóstico: esto terminará cuando se aplique el modelo Juez y el intendente le afloje a Daniele y todos vuelvan a sus lugares de trabajo.

O sea, la gente piensa que nuevamente ganará Daniele, como en toda la gestión Juez. Por abandono.

¿Será así?

¿Todos se seguirán haciendo los distraídos?

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