La ciudad: un criadero de mosquitos mientras la prevención casi no existe

Basurales, lagunas, aguas estancadas y servidas hacen de la ciudad un paraíso ideal para la proliferación del Aedes Aegypti. Hasta el momento sólo se vieron algunas fumigaciones en vehículos, pero de limpiar la ciudad nada se sabe, nada se ve.
Es innumerable la cantidad de focos de riesgo para la proliferación del dengue en la ciudad. Lagunas, baches con agua estancada, aguas servidas, basura en todos los sectores, volcaderos clandestinos y enormes basurales: todos hacen de la ciudad un spa para el temido Aedes. Más allá de los esfuerzos de la municipalidad de la Capital y de otros organismos provinciales para tratar de mantener limpia la ciudad para combatir la proliferación del mosquito transmisor del dengue, la irresponsabilidad se evidencia en todos los rincones. A la gente todavía le cuesta tomar conciencia de que la limpieza es fundamental para evitar la presencia del dengue. Los ejemplos de la falta de compromiso social y de inconciencia colectiva sobran. "El terreno de al lado de mi casa es un criadero de mosquitos, pero nadie hace nada para limpiarlo", dijo uno de los vecinos en diálogo con LA UNION.

En una recorrida de este medio por varios sectores del ejido capitalino pudo reflejar la realidad de la desidia que existe. En la zona sur los focos infecciosos y posibles criaderos de mosquitos son moneda corriente.

En las esquinas son frecuentes los volcaderos de basura, que permanece por días en la vía pública.

En avenida Manuel Navarro, antes de llegar al centro de salud de la zona sur, un enorme basural refleja la falta de conciencia de los vecinos y la precaria limpieza y control por parte de las autoridades. Basura domiciliaria de todo tipo, ramas, escombros y hasta chatarras hacen del lugar un spa para el dengue.

Las lagunas y baches con agua estancada, por varios días, también son una imagen recurrente. Lo mismo sucede con las aguas servidas. Es importante recordar que el Aedes Aegypti se cría en el agua acumulada en recipientes y objetos en desuso, y es de hábitos domiciliarios. La limpieza es un factor determinante a la hora de erradicar el mosquito vector del virus del dengue.

El temor al dengue se instala en la ciudad, pero la prevención es ineficiente y casi nula, sumada a la conciencia ciudadana, que tampoco existe. Hasta el momento sólo se evidenciaron algunas fumigaciones en vehículos, pero de limpiar la ciudad nada se sabe, nada se ve.

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