Una ciudad colapsada y con cruceros como grandes hoteles de lujo.

No alcanzaron los hoteles. Hubo algo de desprolijidad en la organización general.
Está mucho más cerca de Caracas que de Washington o Miami. Sin embargo, su código de país en telefonía comienza con 001; esto es, EE.UU.. Y sigue luego con 868, que en términos norteamericanos indica el estado (provincial) o el territorio asociado, como es el caso de Puerto Rico. Además tiene como divisa el "TiTi dólar", como pronuncian los nativos de Trinidad-Tobago, que equivale a un sexto de dólar estadounidense. Por último y para aumentar la confusión, a pesar de la influencia norteamericana, los de Puerto España se reconocen todavía como súbditos de la reina de Inglaterra y miembros de la Comunidad Británica, tanto como Australia y Canadá.

Si su historia remonta a los feroces y luchadores indios caribes que la poblaron como a Cuba y la mayor parte de las islas del área, fue "descubierta" por Cristóbal Colón, quien en la época bautizó a una de las dos islas que componen el país como Santísima Trinidad. Y a la otra, Bella Forma. Hasta 1797 la isla fue parte de la Capitanía General de Venezuela. Pero aquel año, una escuadra de corsarios del Reino Unido la ocupó y rebautizó. La parte más linda del país, aquella que tiene mejores playas y más vegetación tropical, fue llamada de Tobago, o Tabaco. Los ingleses se adueñaron definitivamente de estos territorios de ultramar en 1802, poco antes de las invasiones a Buenos Aires.

Hoy los indígenas constituyen menos de la mitad de la población. El resto está formado por descendientes de africanos que justamente sirvieron de mano de obra esclava para el cultivo del tabaco y del azúcar. Esas formas de súper explotación son vestigios que perduran. Puerto España es un conglomerado de casas modestas que cuenta con un pequeño centro de una decena de edificios altos, entre ellos el Hilton y el International Financial Center. "T-T" no tenía la capacidad hotelera suficiente para albergar a 34 jefes de Estado, sobre todo si se considera que venía el número uno del mundo y que centenares de periodistas invadirían el lugar, mezclados con funcionarios, técnicos y personal de apoyo de todas las nacionalidades, pero con un inglés impecable. Así, por primera vez en una cumbre predominantemente hispánica, el inglés fue el idioma de rigor. El español casi perdió presencia y se vio superado por el francés (por las posesiones francesas en Sudamérica), otras de las lenguas habladas por aquí. El portugués era obligatorio entre las traductoras pero no figuró en el menú de lenguas para el personal de apoyo.

Como sea, esta es la gran cumbre de Trinidad; aquella que obliga a dar vuelta la casa y a construir algo más de infraestructura. Provocó en este pueblo el efecto de un mundial o una olimpíada en cualquier otra capital. Igual, no fue tiempo suficiente para dar cuartos a tantos visitantes. Los periodistas fueron albergados en un crucero llamado Carnival (casi una broma si se piensa en el prestigio de los medios).

Los funcionarios y empresarios se alojaron en otro Cruiser de mayor nivel: el Princess. Ambos gigantescos barcos, anclados en el puerto "of Spain", estaban proa contra popa. Sin embargo, la prensa tuvo que tramitar permisos especiales para trasladarse al barco vecino. Muchos diplomáticos y miembros de la prensa tuvieron claustrofobia. La ausencia de tradición en organizar reuniones de esta magnitud se notó en los detalles más absurdos. Esta enviada, por ejemplo, tenía la tarjeta de su cuarto a nombre de "Media Argentina" (prensa argentina). Cuando pasó por los controles de seguridad, esa llave magnética chirrió indicando que la huésped no existía. Los de Trinidad-Tobago no son fuertes en geografía: ayer, cuando pasaron los presidentes, confundieron los países. Como jefe de Estado de Chile apareció un hombre y Michelle Bachelet debió ingresar detrás de su bandera sin que nadie la mencionara. Otro tanto le ocurrió a Cristina Kirchner, quién correctamente fue mencionada como presidenta de Argentina para luego adjudicársele, también, el territorio de Antigua.

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