En la ciudad cayó un 50 por ciento la venta de propiedades

En las inmobiliarias afirman que ya hay sobreoferta en los departamentos para alquilar al igual que las casas en venta. Explican que la situación del campo es clave para la reactivación de la demanda.
Desde el sector inmobiliario local manifestaron que tanto operaciones de compra y venta como propiedades a alquilar se han desacelerado desde mediados del año pasado. Indican que desde que comenzó la crisis del campo la actividad inmobiliaria ha decrecido hasta un 50 por ciento. “En esta zona dependemos del campo y actualmente este sector no invierte. En el boom de la construcción vendíamos departamentos cada media hora, nos mal acostumbramos y ahora tenemos que volver al ritmo de antes”, afirmó Raúl Gutierréz, dueño de una inmobiliaria.

Asimismo, explicó que en la ciudad se nota últimamente una sobreoferta de departamentos para alquilar. Graciela Pájaro, propietaria de una inmobiliaria, coincide en que hoy por hoy hay más oferta que demanda. “El boom de la construcción también dejó consecuencias y una de ellas es que la venta de departamentos está parada y la cantidad de inmuebles es mucho más alta que la cantidad de clientes que solicitan una propiedad”, afirmó.

Varios miembros del sector estimaron que los precios tenderán a mantenerse por el momento y, si la demanda no aumenta, en los próximos meses habrá una baja en los valores de los inmuebles. “Este año los alquileres tienen que mantenerse porque el valor del salario también se ha reducido y por ende no se puede aumentar”, recalcó Gutierrez.

No obstante, Pájaro estimó que los alquileres van a caer porque el estancamiento del sector y la situación de crisis va a tener influencia directa en los montos.

En el tema precios, Nelson Fuentes, empresario del sector, dijo que todavía existen propiedades que están sobrevaluadas en la ciudad. Y presume que la baja de los precios en los valores de inmuebles podría llegar al 7 u 8%.

Con respecto al campo, la mayoría de quienes se dedican a la venta de propiedades sostuvieron que en este momento el mercado se ha reducido porque un sector muy importante ya no invierte. “La crisis del campo marcó un antes y un después para la actividad inmobiliaria, ya no existe el inversor directo, esta vez la gente de campo se ha vuelto más conservadora y no se anima a tomar riesgos”, advirtió Fuentes.

A su vez, puntualizó que actualmente ni siquiera se puede tener un panorama claro de la situación, porque los compradores están en una situación muy inestable. “El mercado está cambiando permanentemente en la ciudad; en una semana hay un poquito de movimiento y en la siguente está todo estancado”, subrayó.

Malas edificaciones

Gutiérrez expresó que mucha gente del campo, que compraba con el excedente que le quedaba de la cosecha, fue engañada con departamentos de baja calidad y por eso se ha vuelto más cautelosa. “En este momento algunos están teniendo problemas de humedad, de aberturas que no le funcionan. Ahora se busca mejorar la calidad de la construcción, porque el inversor se dio cuenta de que debe prestar atención”, reflexionó.

Margarita de Arregui, dueña de una inmobiliaria, aseveró: “Nosotros perdimos mucho por no vender este tipo de departamentos a construir, pero sabíamos que esto iba a perjudicarnos, no queríamos ofrecer aire”. Aseguró que tenía la certeza de que la mala calidad de ciertas edificaciones iba a afectar tarde o temprano el negocio de la venta de propiedades.

Respecto a esto, Pájaro señaló que “la gente del campo no invierte más en edificios a construir porque muchos resultaron estafados”. También agregó que el mercado ahora sólo está formado por ciudadanos de Río Cuarto. “Ahora, es la gente de la ciudad la que hace que el mercado inmobiliario se mueva un poco con la compra de pequeños lotes, pero desaparecieron las operaciones inmobiliarias grandes”, enfatizó.

Por otra parte, en la inmobiliaria Sarmiento comunicaron que la mayoría de los clientes que tienen en este momento son selectivos. “Casi todos los que vienen, tienen claro lo que quieren, saben los precios y buscan propiedades concretas y en lugares ya determinados”, reveló.

Fuentes informó que varias constructoras hace más de 7 meses que no venden un departamento. Sobre lo mismo, Pájaro opinó: “Las constructoras se mal acostumbraron a trabajar con el dinero de la próxima obra y ahora que no hay inversionistas las cosas se complican y no pueden continuar con las obras que tenían previstas. La venta de departamentos está parada”.

Falta de rentabilidad

Según Gutiérrez, el sector ha venido perdiendo rentabilidad con los alquileres estos últimos años. Ya que comentó que del valor del total de la casa se debe recuperar el 1%, y lamentablemente nunca se llega a ese valor. “Hoy solamente se saca entre el 0.6 ó 0.7% del valor de la casa con la renta, o sea que para tener una casa bien alquilada debería pedirse entre 1500 a 2000 dólares y esto hoy es imposible de pagar”, asumió.

Paralelamente, dijo que esos precios son difíciles de afrontar para cualquier familia de clase media hoy en día. “Acá en Río Cuarto no hay mercado inmobiliario que pague semejantes precios y definitivamente esto no daría resultado”, transmitió el empresario.

Por su parte, Pájaro insistió en que si bien la rentabilidad no es alta, quien invirtió en propiedades en dólares se ha favorecido a largo plazo. “Cualquiera que tiene una propiedad comprada en dólares ha conseguido aumentar su valor. En estos últimos años estas casas aumentaron un 300%. Los inmuebles que hace 3 años valían 25 mil dólares, hoy valen 120 mil”, manifestó.

Expectativas del sector

“Este año va a ser difícil y se va a tener que aprender a vender como antes, porque desde el paro del campo la situación cambió y la venta se desaceleró”, sostuvo Pájaro.

Otros empresarios de la actividad explicaron que también la próxima cosecha va a ser importante, porque si es buena la gente del campo podría volcarse de nuevo a la inversión. “Tenemos una soja que está más baja que antes, pero hay que ver lo que pasa con el campo, dependemos de ellos permanentemente en esta zona”, indicó Gutiérrez.

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