La ciudad que aspira a trascender a los Kirchner

El matrimonio presidencial atraviesa un momento de mala imagen
EL CALAFATE.- Si los Kirchner le hacen buena o mala prensa a El Calafate, la respuesta cambia según quién opine. Pero todos coinciden -y esperan- en que la ciudad como destino internacional trascenderá las presidencias de sus vecinos más notables.

"El Calafate existe antes de los Kirchner y va a seguir existiendo, porque el glaciar va a seguir existiendo. Yo creo que nos hacen buena prensa y mala prensa", afirmó a LA NACION Rodolfo Novelle, presidente de la Cámara de Comercio local, que reúne al 75% de la capacidad hotelera local y gran parte del resto de las áreas vinculadas al turismo.

Novelle trata de conducir la cámara por fuera de las sendas de la política y confía en que el boom turístico que vivió la ciudad hasta 2008 pueda volver. La recuperación que se vive ahora después de la crisis internacional alienta a los comerciantes. "La situación internacional abrió las puertas del mercado brasileño. A ellos Kirchner no les importa", advirtió el titular de la cámara local.

El boom inmobiliario se vivió aquí entre 2003 y 2004, cuando esta ciudad estaba en construcción permanente. Ahora ese énfasis inicial paró y algunos hablan de que hay más oferta que demanda. Nadie oculta, incluso, que en las inmobiliarias locales hay muchos hoteles en venta.

Según analizan aquí, el "boom turístico" empezó en 2002 con la devaluación del dólar y creció hasta 2008. Desde entonces, entró en una meseta. Hoy llegan entre 10 y 11 vuelos diarios y, según la Secretaría de Turismo local, en enero se ocuparon siete de cada diez plazas.

El interés del turista

Para esta temporada hay 7585 plazas distribuidas en 155 establecimientos, sólo hay uno de cinco estrellas y 14 de cuatro estrellas. A ello se suma una gran cantidad de hosterías, cabañas, albergues, alojamientos familiares y hoteles económicos para mochileros.

El boom turístico y los Kirchner trajeron grandes obras, como la pavimentación hasta el glaciar Perito Moreno, la millonaria costanera que rodea la Bahía Redonda. Pero aún falta un hospital más amplio y mejorar la dotación de la unidad de bomberos, sólo por mencionar algunos datos.

El turista argentino está pendiente de los Kirchner. Este fin de semana, por ejemplo, la Presidenta no vino. Sin embargo, tres turistas argentinas se sacaban una foto en la tranquera de ingreso al chalet. No hay custodia visible.

Al turista internacional, en cambio, le interesan el sabor del cordero, las delicias de los restaurantes y la descarada belleza del glaciar.

"Hoy, los Kirchner están en su peor momento de imagen, pero, sin embargo, la temporada mejoró", afirmó otro hotelero. "Lo que no queremos es que se invente información. Hay mucha gente de trayectoria y muchos años de trabajo en el turismo, que nada tienen que ver con la política o con los Kirchner y seguiremos trabajando", afirmaron otros.

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