En la city aconsejan a sus clientes abstenerse del primer canje de Boudou

Operadores dicen que no conviene cambiar títulos que pagan renta y amortización en forma mensual por otro que lo hace cada tres meses. Confían en que estos bonos no van a perder mucha liquidez
"El canje viene flojito", dijo ayer por la noche una alta fuente del mercado. El comentario viene a cuento del grado de adhesión de los inversores minoristas al canje de los Bocones PR12 y PRE9 por el Bocan 2014 (AE14) que cierra el lunes próximo. Si bien Economía tiene un piso asegurado en torno al 50% (25% en manos del Estado y porcentaje similar entre institucionales), el resto de los tenedores no tiene entusiasmo. En Hacienda sabían que iba a costar sumar voluntades. Esta operación, insignificante en cuanto al ahorro en términos de vencimientos, "es para darle la posibilidad a los inversores de salir del CER", según confío el mismo Hernán Lorenzino, el secretario de Finanzas, la semana pasada ante agentes de Bolsa. Por lo pronto, entre las más activas sociedades de bolsa, la recomendación es clara: no ingresar al canje.

Algunas de las que salieron en los últimos días a desaconsejar sumarse al "canje Boudou tramo I" son Tavelli & Cía, Portfolio Personal, Capital Markets Argentina y Macro Securities, entre otras. La línea argumental coincide. No tiene sentido cambiar un papel que otorga renta y amortización en forma mensual por otro que paga intereses trimestralmente. El Bocan 14, además, es bullet (o sea paga capital íntegramente al vencimiento). Además, se estiraría el horizonte de inversión: la duration (vida promedio del bono) es mayor en el caso del Bocan que en los Bonos de Consolidación. El debate está entre el tipo de ajuste. Los Bocones pagan tasas en torno al 2% más CER, mientras que el AE14 es Badlar (tasa para depósitos superiores a $ 1 millón que revela el BCRA) más 275 puntos básicos (a partir del segundo año porque al principio es fija en 15,40%). ¿Y si se disparara la inflación? El "imperfecto" CER captaría mejor esa variación que la Badlar. El último mito es que si los inversores no ingresan al canje, se quedarán con un papel menos liquidez. O sea, que será más difícil negociarlo en el mercado. Los Bocones tienen un volumen mucho más elevado que el AE14, y si resulta como se espera (que el nivel de aceptación al canje sea en torno al 60% ante la negativa de los minoristas), igualmente el caudal de negocios permitiría que tenga una liquidez aceptable. De todas formas, dicen en la city, quien se queda con estos bonos lo hace para percibir flujos mensuales y no para hacer trading.

–Capital Markets: "Las relaciones de canje para los bonos están en función de las cotizaciones de los mismos, con lo cual no hay mayores incentivos al canje como lo hubiera sido un canje a valor técnico. El tema de la liquidez es relativa. El Bocan 14 opera poco. Aún con una aceptación del 50% del canje, la liquidez de los PRE9 y PR12 no parecería verse fuertemente afectada".

–Tavelli & Cía: "El atractivo de este canje no parece estar del lado del inversor minorista. Se modifican estructuras, resignando flujos en el corto y mediano plazo, incrementando paridad y extendiendo duration. La tasa Badlar no se ha constituido como una cobertura eficaz contra la inflación, al menos desde el 2007 para acá".

–Portfolio Personal: "Entendemos que el endulzante para que el inversor minorista ingrese al canje es mínimo. Es más bien un canje hecho a medida de organismos oficiales e inversores institucionales. La apuesta es que, con menor porcentaje de deuda en circulación por CER, el Gobierno reconozca un nivel de inflación más cercano al real".

Comentá la nota