Citarán a declarar en Rosario a médicos del hospital Militar de Paraná

Una enfermera paranaense declaró ayer en el juicio por la causa Guerrieri. Aportó datos sobre el robo de los bebés de la desaparecida Raquel Negro.
Una enfermera del hospital Militar de Paraná, donde la desaparecida Raquel Negro fue llevada a dar a luz a sus mellizos en 1978, declaró ayer en el juicio por los delitos de la dictadura en Rosario. Uno de los bebés –Sabrina Gullino– creció sin conocer su origen y recobró su identidad el año pasado y el otro continúa siendo buscado.

A partir de esta declaración, se citará a dos médicos del hospital paranaense, uno de los cuales está procesado y detenido por su participación en el robo de bebés durante la última dictadura.

La enfermera declaró en la 21ª jornada del juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad contra Oscar Pascual Guerrieri, Jorge Fariña, Juan Daniel Amelong, Walter Pagano y Eduardo Costanzo, que se desarrolla en los tribunales federales rosarinos.

En su valiosa declaración, relató que trabajaba en el área de terapia intensiva y un día la llamaron porque había ingresado una beba recién nacida, la que se comentaba que tenía un mellizo. Ella asistió a la niña, que estaba anotada en la planilla como NN.

Contó que el mismo día que ella atendió a la beba, el médico cardiólogo Alfredo Berduc, que estaba de guardia, pedía una cama para el mellizo, que estaba en muy mal estado, en el hospital de niños San Roque. Y que el bebé fue trasladado a ese centro de salud.

También recordó que durante esos días hubo un movimiento extraordinario de personal militar en el hospital, y especialmente en el pasillo del sector 1 en la zona de las habitaciones 5 y 6, donde presume que estuvo internada la parturienta.

La mujer dijo que el jefe de la terapia intensiva era el médico anestesista Juan Antonio Zaccaría, quien se encuentra detenido, y dijo que fue él quien inscribió a la niña como NN. Recordó también que vio durante dos días a la niña. Al tercer día, cuando llegó, ya no estaba.

Hoy se sabe que aquella beba era Sabrina Gullino, hija de Raquel Negro y Tulio Valenzuela –s ecuestrados en el centro clandestino de detención de Rosario "Quinta de Funes"–, que fue abandonada en el Hogar del Huérfano de Rosario. Según la declaración de Eduardo Costanzo, los encargados de ese traslado fueron los represores Walter Pagano y Juan Daniel Amelong.

Cuando terminó la declaración de la testigo, la fiscal Mabel Colalongo solicitó que se cite a los doctores Zaccaría y Berduc, así como a las enfermeras que estuvieron de guardia en terapia intensiva durante esos días, previa averiguación de su estado procesal.

Comentá la nota