Ciro James se negó a declarar y permanecerá detenido

El detenido espía Gerardo Ciro James se negó a declarar en la ampliación de la indagatoria ante el juez federal Norberto Oyarbide y seguirá detenido, aunque se evaluaba trasladarlo del penal de Marcos Paz tras denunciar amenazas.
James se negó a declarar en la causa donde está acusado de escuchas ilegales a distintas personas, como el familiar de víctimas de la AMIA Sergio Burstein y sólo hizo un descargo sin responder preguntas.

En este monólogo dio detalles de su situación laboral y precisó por ejemplo que al momento de las acusaciones revestía en la Policía Federal pero "había pedido la baja para irse a la Metropolitana por cuestiones salariales", explicaron fuentes del juzgado.

También dijo que paralelamente era docente en la Universidad de La Matanza y tenía un contrato para "asesorar en temas legales" al Ministerio de Educación de la Ciudad.

El detenido fue convocado desde el juzgado para notificarle una ampliación de los cargos a raíz de nuevos episodios de escuchas ilegales descubiertos y por los cuales no había sido indagado la primera vez, como por ejemplo el cuñado del jefe de Gobierno porteño, Néstor Leonardo.

James llegó desde la cárcel junto a sus nuevos abogados, Enrique Villareal y Diego Losowiek.

El espía ya está procesado con prisión preventiva por las escuchas a Burstein y al empresario Carlos Ávila, las primeras descubiertas en la causa, pero luego se agregaron la del familiar de Macri, entre otras.

El detenido pidió al juez un cambio en su lugar de alojamiento, ya que sostuvo haber recibido amenazas por parte de otros detenidos, tres de los cuales habrían sido apresados por él como miembro de la Federal.

James se negó a dar respuestas concretas cuando se lo consultó, entre otras cosas, por su vínculo con el también detenido en el caso comisario retirado Jorge "Fino" Palacios.

Además aseguró al juez que no existía "incompatibilidad" en su rol de policía, asesor legal del ministerio y docente.

Ahora la Cámara Federal deberá resolver si confirma su procesamiento y le concede o no la excarcelación, mientras que la Corte Suprema tiene que fallar sobre un conflicto de competencia entre Oyarbide y el juzgado de Misiones donde se tramita una causa paralela.

Las escuchas telefónicas ilegales fueron realizadas en el marco de una causa por homicidio abierta en esa provincia, en base a pedidos de James a policías locales que a su vez conseguían las órdenes firmadas de los jueces.

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