En la cinta de embalar, había un trozo de guante que llevaría a los asesinos

Un dedo de látex podría llevar al nombre de uno de los asesinos del abogado Marcos Alonso. La hipótesis fundamental de la fiscalía apunta al último y más trascendente de sus defendidos. Los disparos se iniciaron fuera del Peugeot del abogado y concluyeron adentro, según reconoció Susana Alonso. Y hay armas secuestradas en otra causa durante la noche de ayer que podrían ser las utilizadas para matarlo.
El trozo de guante de látex que recubre la falange de un dedo es uno de los elementos más contundentes que hoy están siendo analizados concienzudamente por los peritos judiciales. Saltó a los ojos de los médicos que realizaron la autopsia al cuerpo del abogado Marcos Alonso en la tarde del martes. Fue en el exacto momento en que retiraban la cinta de embalaje que envolvía la cabeza y amordazaba su boca. Ahí, en el exacto lugar del que emergía un billete de un dólar que asomaba descaradamente como señal de deuda o de pacto no cumplido. Y que no resulta un hallazgo menor. Desnudaría un error que podría pagarse caro porque podría traducirse en el DNI del asesino. Al menos, de uno de ellos. Y ahí, dos más dos resultará indefectiblemente cuatro.

Ayer, en lo que fue un largo día para investigadores y policías abocados a la causa, se iban sumando más y más testimonios. Mientras tanto, la familia del abogado penalista asesinado en las primeras horas de la tarde del lunes lo velaba y se despedía de él, acompañada por algunas decenas de amigos y colegas. No mucho más.

Durante la tarde avanzada, la sede judicial de la calle Rufino Fal era poco más que un desierto. El custodio policial tomaba mate amargo en profunda soledad. Adentro, en las oficinas de la UFI 7, su titular, Susana Alonso, y Sergio Hernández, secretario del fiscal general, Eduardo Serradell, se reunían a puertas cerradas con dos instructores judiciales enviados por la Procuración para abocarse de lleno a este caso. El rostro de cansancio en los investigadores desnudaba las horas robadas al sueño. Juntos, enfrentaron por primera vez a la prensa.

-¿Sobre cuántas hipótesis están trabajando?

Susana Alonso: -Sobre varias, pero fundamentalmente sobre una. Pero uno está con la mente abierta a todo.

-¿Con cuánta gente cuentan para esta investigación?

S.A.: -Hay dos instructores que llegaron de Procuración y gente del Ministerio de Seguridad. Es gente que está trabajando exclusivamente sobre esta causa. Además, se formó una mesa de trabajo cuando estuvieron (el director de Investigaciones provincial, Hugo) Matzkin y (el jefe de la Bonaerense, Juan Carlos) Paggi. Hay que trabajar rápido y mucho.

-¿Detectaron tierra en el exterior del auto que podría conducir al lugar del crimen?

S.A.: -Se está periciando el auto y se han tomado rastros.

-¿Lo mataron adentro o afuera del auto?

S.A.: -Todavía el informe de autopsia no está. Se puede decir que algunos tiros fueron afuera y otros adentro. No sabemos si lo mataron adentro o afuera. Hay disparos que se dieron cuando él estaba afuera y hay disparos que se dieron adentro.

-¿Qué elementos tienen para saber que hubo disparos afuera?

S.A.: -Es una especie de reconstrucción que uno hace a partir de la posición de los disparos y por algún tiro que hay adentro del auto.

-¿A qué altura?

S.H.: -No lo sabemos. Hay peritos que incluso fueron a Mar del Plata para hacer cotejo de (se interrumpe) se está trabajando. Está todo prematuro.

-La hipótesis central ¿apunta a Gallastegui?

S.A.: -Es la hipótesis más fuerte sobre la que se está trabajando. Todavía no puedo asegurar nada. Hay una mesa de trabajo.

-¿Se secuestraron armas?

S.H.: -Sí, se secuestraron cuatro armas pero no por esta causa.

-¿Ninguna tiene que ver con esta causa?

S.H.: -Y... podrían tener que ver pero no lo sabemos. Se encontraron armas por otros hechos y hay que periciarlas.

-Entonces ¿podrían tener que ver?

S.A.: -Y podrían. Pero hay que periciarlas.

-Esto quiere decir que se secuestraron algunas calibre 22...

S.H.: -Sí, por otras causas.

-A Alonso ¿lo mataron con un revólver calibre 22?

S.H.: -Sí.

-¿En qué circunstancias se secuestraron?

S.H.: -En una causa con menores.

S.A.: -Hay mayores y menores y cuando hay algún menor, lo maneja el Fuero Penal Juvenil.

-Alonso y sus victimarios ¿se conocían?

S.A.: -No lo sabemos. Los que lo conocen decían que podría ser así.

S.H.: -Convengamos que su ejercicio profesional era tratar con personas involucradas en delito.

-En esas 10 horas en que estuvo el auto en la calle Chiclana ¿nadie vio nada?

S.A.: -Estuve en toda la cuadra la noche en que apareció el auto. En una casa no vive nadie. En otra, la familia está de vacaciones. En otra, la casa está sola. Hay gente que vio el auto y le llamó la atención verlo ahí. Pero los vidrios del auto eran casi negros. Entonces no se lo veía. Hay pocos vecinos. Además, en Olavarría hacía 40 grados de calor. Lo pueden haber dejado a las 3 de la tarde. No anda la gente.

-Lo dejaron a la sombra...

S.H.: -Y ayudó en las condiciones en que estaba el cuerpo. Cuando se hizo la autopsia, el cuerpo no estaba en condiciones de putrefacción. También se pudo haber usado antes el aire acondicionado y si quedó a la sombra, se conservó en frío, según dijo la doctora Gómez.

-¿En qué posición exacta estaba el cuerpo?

S.A.: -En el asiento de atrás, la cabeza del lado del acompañante, con las piernas hacia abajo. La cabeza bien hacia arriba. Los brazos muy bien atados atrás. En la autopsia se vio que estaba prolijamente atado, con muchas vueltas. Y la cabeza, toda fajada, con un dólar que asomaba la mitad, hacia fuera.

S.H.: -Por lo menos, tenía tres vueltas de cinta. Y un detalle que ojalá ...en el momento en que sacan la cinta, había un pedazo de guante de látex, guante quirúrgico.

-¿Permitiría sacar las huellas digitales?

S.H.: -Se está periciando. Pero esto va a llevar su tiempo. No va a ser ni esta semana ni la otra.

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