Cinco votos cordobeses en sintonía K y 13 por el "no"

Realizó una encendida crítica al proyecto K y no logró disimular sus antecedentes como periodista movilero de Cadena 3. Cerró su alocución con una frase desopilante:"Yo me crié viendo al Pato Donald. No lo prohíban", demandó, aludiendo a un supuesto perfil censor que tendría la nueva ley de medios.
Con la definición –en el sentido que más o menos se preveía– de los dos cordobeses indecisos que había en las horas previas, la media sanción que el proyecto de medios audiovisuales obtuvo anoche en la Cámara de Diputados contó con el apoyo de menos de un tercio de los 18 diputados nacionales por esta provincia. El cómputo final arrojó 13 votos en contra del proyecto oficialista, mientras que cinco legisladores cordobeses lo hicieron a favor.

Con sus pares anticipando claramente el sentido de su votos en los días y horas previas al debate en el recinto, quedaron bajo la lupa hasta último momento los casos de Laura Sesma (socialismo) y Francisco Delich, quien formalmente sigue figurando como parte del bloque del Partido Nuevo (juecista), pero en la práctica hace tiempo que está escindido de ese espacio y se define como giacominista-kirchnerista.

Sesma optó por rechazar el proyecto para zanjar la contradicción en la que quedó atrapada, entre su criterio personal, que imponía muchos reparos al proyecto K, y la posición orgánica de su bloque, que en los últimos días acercó posiciones con el oficialismo.

Incluso antes de que el socialismo formalizara su acompañamiento a la iniciativa K, Sesma anticipó desde ayer temprano que votaba en contra por considerar que "no se agotó el proceso de debate" y que no se superaron "objeciones fundamentales" que en su momento planteó al proyecto.

"Lamentablemente, lejos de garantizar el pluralismo informativo y la libertad de expresión, derechos fundamentales en un sistema democrático, que están más allá de los discursos del gobierno de turno, esta ley servirá para acallar la crítica en los medios de comunicación y consolidar posiciones de poder oficialistas de cara a 2011", señaló la diputada socialista, que por primera vez en años no acató una posición política de su partido.

En el caso de Delich, su apoyo a la iniciativa kirchnerista empezó a madurar el lunes por la tarde, una vez consolidadas las primeras modificaciones a la redacción de la norma, por caso las referidas al veto a las empresas telefónicas y también a la composición del órgano de aplicación.

Anoche, pasadas las 20, Delich aseguraba que si bien coincidía "en general" con la iniciativa K, todavía intentaba agregar modificaciones de último momento.

Apuntaba, en concreto, a lograr que se permitiera que la Universidad Nacional de Córdoba aporte hasta 10 por ciento del presupuesto anual de los SRT (Servicios de Radio y Televisión) y también a que se ampliara el plazo de adecuación (fijado en un año) para que los grupos mediáticos se desprendan de las licencias que les generen incompatibilidades legales.

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