Hay cinco médicos de la provincia involucrados

Al menos cinco médicos entregaron recetas a la enfermera para que esta le proveyera morfina a una mujer adicta. Los profesionales habrían sido engañados, pero igual su situación judicial es muy comprometida.
Por lo menos cinco profesionales médicos de distintos lugares de la provincia están muy comprometidos por el caso de tráfico de morfina. Es por prescribir distintas dosis de esa droga a la persona que luego se las vendía a una mujer adicta.

Fuentes de la investigación señalaron ayer que los profesionales habrían sido engañados por una de las mujeres que se encuentra detenida, pero aún así habrían incurrido en actos negligentes que los obligarán a responder ante la Justicia. "La ley es clara y castiga a los profesionales que suministren estupefacientes indebidamente", aseguraron.

La maniobra consistía en que la acusada (una enfermera que está detenida junto a tres personas más) les pedía las recetas con la excusa de que tenía un familiar enfermo. Los médicos las entregaban sin conocer al paciente, a modo de favor, y en algunos casos solicitando que al día siguiente llevara a la persona afectada, algo que finalmente no ocurría. Con dicha prescripción, compraban morfina en al menos dos farmacias de Santa Rosa y luego la vendían a la mujer de 41 años, quien pagaba grandes cantidades de dinero por el suministro de ese fortísimo analgésico.

Según pudieron establecer los investigadores tras una serie de consultas en distintos centros de salud de tres localidades de la provincia (Guatraché, Catriló y Colonia Barón), algunos médicos entregaron hasta cinco recetas. A partir de hoy, podrían ser citados a indagatoria ante el juez federal de Santa Rosa, Pedro Vicente Zabala. Por ahora, no correrían riesgos de quedar detenidos.

El jueves pasado, dos enfermeras, el esposo de una de ellas y un hijo de la otra quedaron detenidos acusados de tráfico de estupefacientes porque, presuntamente, le suministraron morfina a una mujer adicta, la misma que hace un año quedó involucrada en un episodio similar donde está imputado un médico. Una de las profesionales pertenece al área de Salud Mental del hospital Lucio Molas y la otra se desempeña en el Instituto Provincial de Educación y Socialización de Adolescentes (Ipesa).

Uno de los puntos que las pesquisas deben establecer es si las ampollas fueron obtenidas exclusivamente a través de farmacias o si además fueron retiradas del Molas. Según confió ayer una fuente, la mujer le habría admitido a los investigadores que había gastado alrededor de medio millón de pesos en los últimos tiempos comprando morfina.

Aunque a los agentes de Toxicomanía les parecía exagerada esta cifra, algunos números que pudieron recabar los han hecho cambiar de opinión. ¿Por qué? En una farmacia verificaron que, en dos meses, habían entregado 150 ampollas y en otra, en el mismo período, 171. Cada una era vendida a la "víctima" en 150 pesos (como mínimo, según se pudo establecer), lo cual significaría que en 60 días gastó más de 48 mil pesos. Si se tiene en cuenta que los hechos investigados habrían comenzado a suceder en 2008, las cifras no serían tan irreales.

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