Las cifras del INDEC volverán a ser cuestionadas por el FMI

En su informe global, para el caso argentino dará cuenta de datos oficiales y privados.
Las estadísticas que maneja el INDEC volverán a ser calificadas de sospechosas, pública y mundialmente, cuando hoy se conozca el Panorama Económico Mundial que elabora una vez al año el Fondo Monetario Internacional.

Allí se hace un repaso global de la situación económica del planeta y también hay apartados por regiones y dentro de ellos, por países.

Para el caso de la Argentina, podría decirse que lo más importante estará en las "notas al pie" o los asteriscos.

Sucede que, tal como lo hicieron el año pasado, los técnicos del FMI encargados de volcar al papel los números de la Argentina, reflejarán la inflación que el Gobierno proyectó para 2009, aunque con una salvedad. Se dejará constancia de que hay cifras diferentes a las oficiales, elaboradas por consultoras privadas o independientes.

Esto vuelve a dejar en evidencia el problema en que se ha convertido el INDEC y que, además, el Gobierno se niega solucionar.

Ya el año pasado este mismo cuestionamiento se había hecho público, y desde entonces el Gobierno intentó algún tipo de acercamiento al Fondo Monetario para morigerar las críticas aunque sin éxito por ahora.

No obstante, se supo meses atrás que el FMI estaba brindando asistencia técnica al INDEC en la reformulación del índice de precios al consumidor a nivel nacional.

Se trata del "Programa de cooperación técnica" que a abarca no sólo el indicador de precios sino también a otras estadísticas, incluyendo el índice del crecimiento económico (PBI).

La colaboración entre el INDEC y el FMI comenzó la primavera pasada, cuando el Fondo amenazó con -como adelantó en su momento Clarín-no utilizar la estadísticas oficiales argentinas en su Panorama de la Economía Mundial.

Con su credibilidad en juego, el Departamento de Estadística del FMI consideraba que si publicaban algo, tenía que ser una cifra basada en otras fuentes, incluyendo la inflación calculada por los economistas privados.

El problema no es menor. Si el Fondo rechaza el índice de precios argentino, los tenedores de bonos ligados a la inflación estarían oficialmente habilitados para presentar demandas contra la Argentina.

De ahí que en setiembre del año pasado, justo antes de la asamblea anual del FMI, la directora del INDEC, Ana María Edwin, viajó a Washington para discutir mano a mano con técnicos del FMI la validez de los índices oficiales.

Durante las discusiones hubo en general acuerdo sobre la metodología que el INDEC está utilizando, pero no sobre la manera en que se recolectan los datos y cómo los procesan.

Pero esas reuniones no lograron despejar las dudas de fondo, que aún persisten.

De hecho la baja credibilidad en las cifras del INDEC pueden ser uno de los elementos que mantengan alejada a la Argentina de los nuevos préstamos flexibles que puso en marcha el Fondo Monetario, y que están disponibles, por ahora, para aquellos países que aplicaron en los últimos años buenas políticas macroeconómicos y que hoy son sacudidos por efecto de la crisis internacional.

México, por caso, ya tiene asegurado un préstamo contingente por 47.000 millones de dólares.

La Argentina, dicen los analistas, necesitaría plata fresca del FMI para hacer frente a los vencimientos de la deuda. Si no este año, seguro en el próximo.

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