Un cierre de etapa

Por Mario Wainfeld

El Frente para la Victoria (FpV) sumó aliados estables y consiguió la mayoría especial para la reforma política, contra la voluntad expresa de los principales partidos del arco opositor. Es un magro sustento para una norma que regula cuestiones institucionales, merma su viabilidad en el mediano o largo plazo. Algo similar sucedió con la última modificación del Consejo de la Magistratura, ahora en la mira de la oposición.

Más allá de la retórica, el conjunto de nuevas reglas aprobadas ayer no es tan odioso para los partidos "grandes", los que ahora lucen más competitivos para la presidencial de 2011. Habrá que ver si priorizan introducirle modificaciones de fondo con la nueva integración del Congreso. No es clavado que lo hagan, más allá de la retórica. Algunos de sus reproches pueden paliarse mediante leyes complementarias. Sería el caso de la omisión de sanciones a las candidaturas testimoniales, que no es tan simple de regular. Es trabajoso determinar penas equitativas para quien incurra en esa argucia. Y habría que calibrar la herramienta para no castigar conductas usuales, como podría ser la renuncia a la banca para asumir cargos ejecutivos ganados en la misma elección, perspectiva que tendrán en 2011 el FpV, el radicalismo, Unión-PRO y el peronismo federal, sólo para empezar. Esa práctica es común y aceptable, no una mera añagaza como fue la candidatura de Daniel Scioli u otros.

Seguramente la agenda institucional del conglomerado opositor tiene otras prioridades, entre las que sobresalen la reforma del Indec, la del Consejo de la Magistratura y la abolición de los "superpoderes". Tópicos que, como la reforma política, difícilmente muevan el amperímetro de la opinión pública o inciten a las tertulias de café, pero que pueden tener importancia arquitectónica para el futuro. En tal sentido, también le cabe a la oposición el sayo de procurar que esos cambios provengan de acuerdos extendidos y no se impongan en final de bandera verde, por una cabeza. No da la impresión de que eso le importe mucho a los líderes del Frente del Rechazo.

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