Cierre de campaña en Chile: con escasa diferencia, Frei y Piñera pelean voto a voto la segunda vuelta

Los candidatos presidenciales chilenos, Sebastián Piñera, de centroderecha, y el oficialista Eduardo Frei, de centroizquierda, cerraron sus campañas, peleando voto a voto su opción de triunfo en la segunda vuelta del domingo.
Piñera, fiel a su hiperactividad, hizo actos de cierre en tres ciudades separadas por 600 kilómetros, asegurando que gobernará para todos los chilenos.

"Aspiro a ser un presidente de unidad", dijo ante 10.000 personas en Concepción, unos 350 kilómetros al sur de Santiago. "Se viene el cambio", aseguró.

Frei, que anotó un fuerte repunte los últimas según encuestas, también concluyó su campaña ante 10.000 personas, pero en un sector pobre de la capital, el barrio San Gregorio.

Paralelamente, la mandataria Michelle Bachelet, arropada por su popularidad de un 80 por ciento, llamó a los chilenos a votar por el senador Frei, desatando el rechazo de la derecha.

"Lo que está en juego el domingo es demasiado importante", opinó la mandataria, durante un programa radial, en el cual insistió que "no da lo mismo quién gobierne", instando a no anular el voto, como haría un siete por ciento del electorado, según sondeos.

"Creo que los logros, para que se transformen en progreso persistente, deben ser sostenidos en el tiempo. No podemos perder este impulso de progreso y justicia que hemos tenido", recalcó.

La derecha, favorita por estrecho margen en los comicios, reaccionó de inmediato, cuestionando el actuar de Bachelet, la gobernante más querida en la historia de Chile, según estudios.

"A días de una elección, un presidente tiene que cuidar la democracia y no hacer intervención, y un presidente también tiene que cuidar el alma del país y no desunirnos", reclamó Rodrigo Hinzpeter, vocero del candidato de la derecha.

El dirigente, en medio de la percepción de que la elección será definida por un puñado de sufragios, sostuvo que apoyos de último momento "sólo tienden a dañar la convivencia".

"Me parece que es un acto inapropiado, probablemente de intervención electoral", remarcó el portavoz del millonario Piñera.

La ofensiva de Bachelet, quien ha insistido que sólo Frei podrá continuar sus programas sociales, fue agradecida por el candidato oficialista, durante una salida a terreno en la capital.

"Son palabras que me comprometen. La presidenta se la jugó por los chilenos y por eso mi compromiso es seguir trabajando y ser su heredero en el próximo gobierno", aseveró.

El respaldo de Bachelet es repetido un día después que el senador Frei recibiera un esperado y clave apoyo del ex candidato presidencial independiente, Marco Enríquez-Ominami.

"Ante esta coyuntura histórica, ante esta incertidumbre de que la derecha pueda llegar a impedir la marcha de Chile hacia el futuro, es mi responsabilidad contribuir en lo que pueda, para que eso no ocurra. Declaro formalmente mi decisión de apoyar (a Frei)", arengó.

El diputado, que obtuvo un 20 por ciento de respaldo en primera vuelta, agregó que lo separa "un abismo irreconciliable" con la derecha y su líder.

Consciente de que el domingo vencerá quien capte más votos de los seguidores de Enríquez Ominami, el abanderado de la derecha volvió a pedirles su confianza.

"La gente que apoyó a Marco (Enríquez-Ominami) son hombres y mujeres libres, que están con el cambio, con el futuro y no con el pasado ni con los mismos de siempre", afirmó Piñera.

La elección presidencial actual es la más reñida desde hace 40 años, cuando fue elegido el presidente socialista Salvador Allende, derrocado en 1973 por los militares con apoyo de la derecha.

Las cifras indican que 8.285.186 chilenos están inscritos para sufragar, de un total de 12.180.403 potenciales votantes. O sea, un tercio del país no expresará su opinión el domingo.

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