Cientos de riojanos ya padecen en sus empleos los efectos de la crisis

A medida que avanza el año, especialmente su primer trimestre, la crisis financiera se extiende por todo el país y, en La Rioja, no está pegando solamente en las fábricas del parque industrial capitalino, sino también en la actividad agrícola y en la ex curtiembre Yoma, donde casi 700 trabajadores sufrirán durante tres meses una notable merma en sus jornales. Varias fincas viñateras y olivareras afrontan problemas para sostener a sus operarios. La caída de las exportaciones es la principal causa.
La crisis del cuero

Esta semana, como adelantó Riojavirtual el jueves, la curtiembre del grupo brasileño Bom Retiro que pertenecía a la familia Yoma hasta el año pasado solicitó a la dependencia de la Subsecretaría de Trabajo de la Nación en Chilecito, La Rioja, una reducción de la jornada laboral de cinco a cuatro días semanales para 675 trabajadores.

Al igual que la ex Yoma, una larga lista de curtiembres tomó medidas de emergencia ante la brusca caída de sus ventas, luego del estallido de la crisis internacional que cerró los mercados de exportación. Para algunas es un cimbronazo; para otras, un golpe de gracia con graves consecuencias para empresarios y trabajadores.

"Desde noviembre, más de 2200 personas perdieron su trabajo y otras 2000 están afectadas por suspensiones, reducciones de jornada o vacaciones adelantadas", precisó el secretario general del Sindicato Obreros Curtidores (SOC), Walter Correa.

Según afirmaron los empresarios del sector consultados, la rama más afectada es la de producción de tapicería para muebles y automóviles, que representa el 80% de la producción y tiene a la industria automotriz de Estados Unidos como principal mercado. El 20% restante se destina a la confección de calzado, marroquinería e indumentaria y es colocado en China, Brasil y Europa.

"Casi todas las curtiembres tienen problemas porque no hay demanda. Desde diciembre se interrumpieron los envíos, se cortó la cadena de pagos y los que se quedaron con stock van a tener pérdidas terribles, porque el cuero vale un 40 por ciento menos que hace un año", aseguró el presidente de la Asociación Curtidora Argentina de Pieles y Ovinos con su Lana, Humberto Bursani.

Según informó una fuente del sector, las exportaciones cayeron de los US$ 77 millones de diciembre de 2007 a US$ 52 millones en el mismo mes de 2008. "Pero en ese entonces se trabajaba con los contratos y embarques programados dos meses atrás. El problema es que no hay nuevos pedidos. La brecha va a ser mucho peor en febrero", aseguró.

A fines de mes y comienzos de marzo se reincorporan al trabajo los empleados que tomaron vacaciones dentro del plan de emergencia que implementaron las curtiembres, y los empresarios deberán tomar decisiones. "No se va a poder dilatar más la situación", sentenció un empresario.

Las industrias y el sector agrícola

Aunque el gobierno no lo informa oficialmente, las áreas dependientes de la Subsecretaría de Trabajo en Capital y el interior afrontan conflictos contínuos porque varias empresas agrícolas están despidiendo o limitando las horas de trabajo de sus operarios. Hasta la cooperativa de transporte urbano de colectivos, Riojano"s, alertó que la venta de boletos cayó notablemente y que, en las líneas que van al parque industrial, se venden ahora unos 700 tickets menos por día.

Mientras tanto, en el interior, el cuero, la aceituna y en menor medida la uva, están siendo afectados por la caída de exportaciones pactadas con anticipación y eso provoca que aumenten los stocks sin ventas aseguradas.

Por eso, a la crisis que inicialmente afectó a las mas importantes fábricas textiles radicadas en el parque industrial de Capital, hay que sumar ahora a los emprendimientos agroindustriales y, por ende, a los minifundios que los abastecen, administrados por desesperanzados pequeños productores.

Un panorama negro para la endeble economía provincial, que seguirá siendo profundamente dependiente de los recursos estatales que, por lo visto hasta ahora, son insuficientes para formar un colchón social que llegue con soluciones a los mas afectados: los trabajadores. Un caso testigo es lo que ocurre con los operarios de la segunda planta industrial de la textil Hilado, quienes aún no logran percibir un subsidio compensatorio por las varias semanas que llevan suspendidos.

Comentá la nota