CIENTOS DE POLICIAS DE CIVIL CUSTODIAN DEL HUEVAZO A SCIOLI.

Sumado a la presunta ilegalidad, o por lo menos "inconveniencia" (o falsedad ideológica)de las denominadas candidaturas testimoniales, una nueva irregularidad se agrega a esta sucesión de incongruencias de la campaña política, fundamentalmente dentro del oficialismo.
Se trata la utilización de cientos de agentes de la policía bonaerense para custodia de un gobernador en campaña, mientras la inseguridad golpea salvajemente a la ciudadanía de la provincia que del propio primer mandatario.

Un agricultor obriense ha comentado en estas horas sobre la gentil invitación del intendente distrital en la jornada en que el gobernador Scioli entró subrepticiamente por atrás de la municipalidad y se marchó de igual forma. "si hay huevos, hay palos" aseveró sin que se le torciera el bigote el jefe de la policía comunal.

Algunos testigos oculares de la jornada no dejaron de notar la presencia de incontables personas munidas de una especie de distintivo verde-azul, colores de la bandera bonaerense. Datos extraoficiales que pudimos constatar indican que este numeroso grupo que peinaba la zona perimetral en movimientos de tenaza no eran sino policías encubiertos a los cuales los servicios de inteligencia podían detectar mediante el distintivo.

Aunque se ignora la cantidad de efectivos trasladados desde diferentes dependencias, algunas de las cuales quedaron prácticamente a cargo de los comisarios y algún preso que le hacía de asistente, se sabe que no fueron pocos y que este sistema de identificación se utilizó en toda la provincia y que no solo se buscó encubrir al personal por una cuestión meramente estratégica de seguridad, sino por una cuestión política. No quedaría bien un gobernador brutalmente custodiado en medio de un pueblo cruelmente desprotegido.

Algunos capitanes de la fuerza empero, dijeron que en algún momento se sintieron como French y Beruti en la semana de mayo repartiendo escarapelas.

Mientras tanto el gobernador que usa de dineros oficiales y personal que pagamos todos para su custodia no encuentra solución para la inseguridad y mucho menos para evitar los huevazos.

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