Cientos de familias afectadas por el temporal en vísperas de Navidad

Árboles arrancados y tumbados sobre la acera, voladura de carteles y chapas, cortes en el servicio eléctrico y de telefonía en la mayoría de los barrios, calles intransitables y viviendas inundadas era parte del panorama desolador que presentó Gualeguaychú ayer durante toda la jornada.
Cuando la ciudad comenzaba a tomar un respiro de las duras consecuencias de la inundación, un temporal expulsó su furia durante la madrugada de ayer y volvió a tensar la incertidumbre social.

Vientos intensos y una lluvia que bajó del cielo en forma intempestiva dejaron calles anegadas, desagües saturados, tendidos de redes eléctricas que pudieron convertirse en trampas mortales, y calles bloqueadas son algunos de los trastornos que nos refrescaron los problemas de infraestructura urbana que padecemos.

El Departamento Ejecutivo Municipal decidió suspender el asueto por las fiestas navideñas y el receso administrativo dispuesto para hoy, con el objetivo de que todas las áreas de la comuna trabajen en la emergencia.

En una recorrida de EL ARGENTINO, los vecinos de calle Clavarino, entre Schmidt y Santiago Díaz, luchaban contra una marea de veinte centímetros dentro de sus viviendas. "Desde que se hizo el entubamiento, es la segunda vez que nos inundamos" dijo una vecina, quien reveló que sufrió cortes en el suministro eléctrico, situación que se repitió en una docena de barrios a lo largo de la ciudad.

Malestar y corte en Urquiza al Oeste

La tempestad despertó la bronca y el fastidio de los vecinos de Urquiza al Oeste, alguna vez el acceso privilegiado a la ciudad. Con "el agua hasta el cuello" y aun sin haber cuantificado sus pérdidas materiales no encontraron otra forma de expresar su indignación que subiendo a la ruta.

Cansados de promesas que nunca se cumplen, los vecinos quemaron cubiertas y decidieron bloquear el paso "hasta que la Municipalidad saque el agua que nos empantana". Para responder a esa situación, el intendente Juan José Bahillo destinó maquinaria pesada y personal para calmar los ánimos, lo que se logró con el paso de las horas, a medida que el agua desagotaba y permitía el tránsito en ese acceso. Antes, desde la Comuna se les había prometido la gestión de créditos blandos para recuperar parte de lo perdido por la inundación.

El 50 por ciento de la superficie de la ciudad quedó anegado por la tormenta, lo que representa casi 12 mil familias afectadas directamente por la caída del agua. "Esto sin contar los casos individuales y que fueron muchos", aseveró a EL ARGENTINO el jefe comunal. Tan solo en las cuencas oeste, sur y norte se afectaron de manera directa 7.500 parcelas. Aproximadamente el 5 por ciento de esa cifra corresponden a terrenos baldíos, lo que da una idea acabada de la magnitud del episodio.

En menos de una hora cayeron 140 milímetros de agua, acompañados de fuertes ráfagas de vientos. Frente a este fenómeno el desastre fue inevitable. Rápidos de reflejos, desde el Ministerio de Salud y Acción Social provincial tomaron contacto con el Municipio y pusieron a disposición asistencia para afrontar los daños.

Simultáneamente, desde la Secretaría de Desarrollo Social se pusieron en marcha las acciones para efectivizar esa ayuda.

Gualeguaychú no tiene respiro con la naturaleza. Un fuerte temporal desató su furia aproximadamente a las dos de la mañana y el alivio que se había logrado con el descenso del río ante la inundación volvió a tensar la incertidumbre social.

Vientos intensos y una lluvia que bajó del cielo en forma intempestiva, volvió a recordar los muchos problemas de infraestructura urbana que padece la ciudad.

Calles anegadas, desagües saturados, sistemas colapsados, tendidos de redes eléctricas que pudieron convertirse en trampas mortales, vecinos con el agua en sus viviendas, calles cortadas, es tan sólo el saldo inicial de la tormenta que azotó a Gualeguaychú desde la madrugada.

El Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) decidió suspender el asueto por las fiestas navideñas y el receso administrativo dispuesto para hoy, con el objetivo de que todas las áreas de la comuna trabajen en la emergencia.

En una primera recorrida de EL ARGENTINO, los vecinos de calle Clavarino, entre Schmidt y Santiago Díaz, sufrieron la inundación en sus viviendas. Algunos hogares tuvieron hasta veinte centímetros de agua dentro de sus habitaciones, pese a los escalones que elevan las construcciones, a partir de la calzada.

"Desde que se hizo el entubamiento, es la segunda vez que nos inundamos" dijo una vecina, quien reveló que sufrió cortes en el suministro eléctrico, situación que se repitió en una docena de barrios a lo largo de la madrugada.

Tras el temporal, el panorama era desolador. Se divisaban árboles arrancados y tumbados sobre la acera, ramas partidas, cables cortados y caras apesadumbradas.

Corte y protesta en Urquiza al Oeste

Si hay una arteria que tiene un reclamo histórico, esa es Urquiza al Oeste. Alguna vez considerado un portal clave para el ingreso a la ciudad y hoy una vía de integración indispensable para llegar al centro.

Pero, cansados de promesas que nunca se cumplen, con "el agua hasta el cuello" y con la desazón de haber perdido importantes elementos materiales, los vecinos decidieron cortar ese paso "hasta que la Municipalidad saque el agua que nos empantana", sostuvieron los vecinos en lo que fue casi una pueblada.

La denuncia de los vecinos se centró en la falta de drenaje del agua de lluvia, y para hacer sentir su enojo hasta quemaron cubiertas y advirtieron "que de aquí no nos vamos hasta que se hagan los trabajos".

Ante esta situación, el intendente Juan José Bahillo decidió destinar maquinarias pesadas y personal para calmar los ánimos, que sólo se "enfriaron" cuando las aguas comenzaron a escurrirse luego de aliviarse los canales tapados de pasto, ramas y suciedad.

Algunos vecinos plantearon la necesidad de recuperar algo de lo mucho que perdieron a raíz de este temporal, y en una improvisada reunión con el intendente, desde la Municipalidad se les prometió gestionar créditos blandos. Una ayuda que se pudo haber evitado si antes los trabajos se hubieran realizado a tiempo.

Ante esta respuesta, los vecinos decidieron levantar "el piquete", pero las dificultades ahora se traducen en la falta de energía eléctrica. No hay respiro tampoco para Urquiza al Oeste, esta vez fue la naturaleza pero también la falta de intervención del hombre.

Desde la Cooperativa Eléctrica se indicó a EL ARGENTINO que la luz continuará cortada hasta nuevo aviso desde Urquiza al Oeste hasta Nágera.

El diluvio y el caos

Cuando en menos de una hora caen 140 milímetros de agua, acompañados por fuertes ráfagas de viento, el paisaje que queda es inevitable: destrozos por doquier, voladura de carteles y chapas, caída de árboles, interrupción del servicio eléctrico y de telefonía, viviendas inundadas, calles intransitables.

Eso no es todo, la lista es interminable: sistemas cloacales colapsados (con sus riesgos sanitarios expuestos al transeúnte), los desagües pluviales que no dan abasto y una ciudad que amaneció casi a oscuras, porque en el 50 por ciento del casco urbano el servicio eléctrico se interrumpió ya sea por los postes caídos o por medida de prevención.

La tormenta fue de magnitud y obligó al intendente Juan José Bahillo a firmar un decreto para dejar en suspenso el asueto municipal dispuesto para la Navidad y a suspender también el receso administrativo. La idea es que todo el personal –especialmente de Obras Públicas, Salud y Acción Social- se sume al trabajo de asistencia y obras necesarias para recobrar la normalidad cuanto antes.

Los testimonios que recogió EL ARGENTINO son más que elocuentes. No son pocos los vecinos que relataron que el agua llegó a subir un metro dentro de sus viviendas por lo que muchos se autoevacuaron. La zona más afectada resultó el Este de la ciudad. En tanto, en la zona del Casino y la Costanera el agua llegó a los 50 centímetros.

Asistencia desde Provincia

Al tanto del temporal de lluvia que azotó Gualeguaychú, el gobierno provincial dispuso asistencia para la ciudad. Desde las primeras horas de la mañana, el ministro de Salud y Acción Social, Ángel Giano, se mantuvo en comunicación con el intendente Juan José Bahillo, al tiempo que desde la Secretaría de Desarrollo Social se pusieron en marcha las acciones para efectivizar la ayuda. "Por expresa indicación del gobernador Sergio Urribarri, se está organizando la respuesta inmediata y adecuada a la situación y se está disponiendo un refuerzo alimentario a los evacuados", señaló Giano.

"Aún cuando hoy comienza el asueto en la administración pública provincial, tenemos todos los mecanismos coordinados para la asistencia a aquellas poblaciones que sufran las contingencias del clima, porque para la emergencia no hay asueto", remarcó el ministro.

Comentá la nota