334 por ciento más de homicidios

Ya en noviembre los delitos se triplicaron en relación al mismo periodo del año '07. Inseguros hasta en nuestra propia casa. Quilmes entre los distritos más peligrosos
Alarmante. Ese podría ser uno de los tantos sinónimos que refleja la inseguridad que viven a diario los residentes del conurbano bonaerense.

Pero es más significativo cuando se revela que las zonas peligrosas y desprotegidas de la Provincia son Quilmes, Florencio Varela, La Matanza y San Isidro.

Números en alza

Las últimas estadísticas realizadas por las jefaturas departamentales revelan un importante crecimiento del delito respecto al año.

Según la información recabada los arrebatos en la vía pública se incrementaron en el 65 por ciento, los robos a las propiedades el 125 por ciento, y los homicidios subieron en un 334 por ciento.

Durante la primera quincena de noviembre, se denunciaron en el Conurbano 118 homicidios, que al compararse con la del mismo período de 2007 la cifra arroja 35 crímenes ocurridos. De este incremento, más del 60 por ciento se produjeron en ocasión de un robo y sólo se es clarecieron dos de cada diez casos.

Asimismo, se produjeron en las calles 2.750 arrebatos, mientras que en el mismo período del 2008 hubo 5.900 hechos. La misma situación se da en los robos en casas y departamentos que de 780 en el 2007, en este periodo de 2008 fueron 1.870. Y los casos de abuso sexual denunciados en el 2007 fueron 22 hechos, contra 45 de este año.

Los números son contundentes, y de continuar la escasez de personal policial en las distintas jurisdicciones, se puede deducir que se avecina un futuro negro en materia de seguridad.

El recuerdo de la mejor policía

Días atrás, el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli, aseguró en una nueva entrega de patrulleros que "ya tenemos una policía mejor". Lo que no se dijo, es que los flamantes móviles que se visualizan en las imágenes publicadas llegan a los pueblos a reemplazar las vetustas y destruidas unidades que no circulan las calles de la Provincia.

Recién podremos afirmar que tendremos una policía mejor cuando los efectivos logren combatir la delincuencia y los delitos desaparezcan de la vida de la sociedad. Ese será el momento en que los funcionarios deberán hacer alarde de las políticas implementadas en materia de seguridad.

Por ahora brilla por su ausencia.

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