Científico del CADIC se suma a la iniciativa popular.

El biólogo marino Oscar Amin se sumó a la iniciativa popular que impulsa la ONG Participación Ciudadana y el diario del Fin del Mundo para la creación de la primera Reserva Urbana Ambiental de Ushuaia sobre la costa del Canal Beagle.
El biólogo marino Oscar Amin, quien viene estudiando desde hace más de dos décadas la costa del Canal Beagle, se sumó a la iniciativa popular que impulsa la ONG Participación Ciudadana y el diario del Fin del Mundo –conjuntamente con numerosas organizaciones y vecinos de Ushuaia– para la creación de la primera Reserva Urbana Ambiental de Ushuaia bajo el nombre "Presidente Raúl Alfonsín".

Estudioso al detalle de la Costa Marina del Beagle, Oscar Amin es biólogo marino y miembro del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), y es el primer profesional en la materia que se suma a la iniciativa popular que impulsa la creación de la primera Reserva Urbana Ambiental de Ushuaia que como tal, pretende revertir el deterioro medio ambiental que sufre la costa del canal dentro del sector urbano que la une con la ciudad de Ushuaia y generar un espacio

Con una mirada alejada de lo superficial y estético, Amin viene estudiando la evolución de la costa marina de nuestra provincia a partir del crecimiento poblacional e industrial de Tierra del Fuego y su paulatina transformación hasta convertirse hoy, en el contexto de la región patagónica, en el sector con mayor impacto ambiental de la región.

Los datos son más que elocuentes, en septiembre de 2007 la Fundación Patagonia Natural, con sede en Chubut, puso en marcha un relevamiento en más de 2000 kilómetros de costa, que tuvo como vértices la ciudad en San Clemente del Tuyú en el norte y Ushuaia en el Sur. Los resultados de este operativo, que movilizó a miles de personas, fueron analizados y procesados durante 2008, dando lugar a un vasto informe donde se advirtió un creciente impacto negativo de las actividades humanas, sobre el frágil ecosistema costero, donde luchan por permanecer y subsistir infinidad de especies.

Tierra del Fuego se destaca por presentar los valores máximos de residuos sólidos encontrados por kilómetro recorrido en cada provincia, destacándose principalmente los de tipo biológico, metales, papel y plásticos.

Más allá de eso, no cabe dudas de que los sectores donde la costa interactúa con las ciudades constituyen los que mayor impacto poseen, y en ello el área urbana de Ushuaia alcanza niveles alarmantes sin que existiera ningún plan, hasta la puesta en marcha de esta iniciativa popular que llevan adelante Participación Ciudadana y El Diario del Fin del Mundo, que primero frene y posteriormente comience a revertir el deterioro que sufre nuestro litoral marítimo.

Con una cultura que le da la espalda al mar, la ciudad posee focos de alta contaminación por donde se la observe y analice. La responsabilidad o la irresponsabilidad pública y privada compiten codo a codo en igualdad de condiciones y de ello da cuenta Oscar Amin cuando, en diálogo con el medio, efectuó un pormenorizado análisis de nuestro frente costero que ilustró con impactante e irrefutable documentación fotográfica de lo que no vemos o intentamos ignorar como sociedad.

Como punto de partida el biólogo marino expone que el 70% de la contaminación va desde la tierra hacia la costa y que el restante 30% proviene del mar. A los indisimulables y constantes focos infecciosos producto del desagüe de aguas servidas sin tratar que se da en toda la extensión del frente costero –desde la desembocadura del río Olivia hasta el sector residencial y hotelero que contornea bahía golondrina, hasta más allá del río Pipo–, Amin advierte una alta y consabida peligrosidad en la bahía encerrada, que se extiende en el resto de las pequeñas playas que aún perviven entre residuos voluminosos de todo tipo y medida. Sectores donde aconseja no solo recoger material de manera directa con las manos, sino también evitar transitar por el lugar, debido a la peligrosidad que esto implica para la salud humana.

Desde el mar hacia la costa, por donde se la mire, toneladas de residuos domiciliarios conforman una compacta plataforma que llevó a que privados ganaran terreno al mar y a otros tapar los desastres ambientales que ellos mismos produjeron como en el caso de la empresa Reciclar, que fuera multada por el Municipio hasta el cansancio y que sin control una vez más avanza con la misma conducta denunciada el año pasado.

Contorneando el radio céntrico, la obra de la doble Maipú hizo desaparecer las pequeñas playas donde no solo podían verse infinidad de aves marinas, sino que también –y en otros tiempos no muy lejanos–, solían disfrutar residentes y turistas.

Hacia el este, el impacto ambiental se conjuga con el impacto visual. El área portuaria que almacena miles de contenedores con mercancías, también arroja fluidos y derivados del petróleo detectados en las piedras, microorganismos costeros y en los moluscos bivalvos, cuya contaminación compite con la marea roja.

Similares elementos contaminantes también fueron detectados próximo a la Planta Orión, donde la privatizada YPF almacena Combustibles líquidos.

En el resto de la costa, hasta la desembocadura del río Olivia, el contorno conforma un conjunto indefinido de materiales orgánicos e inorgánicos que se fueron acumulando sin respeto por el ecosistema costero, que iremos mostrando al detalle en este intento de crear esta primera Reserva Urbana Ambiental de Ushuaia, que bajo la figura de una iniciativa popular, nos permite el artículo 246° de la Carta Orgánica Municipal.

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