Chubut obtuvo los fondos a los que Tucumán renunció en 2006

La provincia patagónica licitará la construcción de una planta de tratamiento de la basura. En 2004, el Banco Mundial eligió a esos dos distritos para financiar y aplicar un plan integral referido a los residuos sólidos urbanos.
Comenzaron juntas a desandar el camino, pero sólo una llegó a destino. El viernes, Chubut licitará la construcción y la operación de una planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos, financiada por el Banco Mundial (BM).

El anuncio cobra dimensión si se tiene cuenta que esa provincia fue elegida en 2004, junto a Tucumán, para la aplicación de un plan piloto de gestión integral de los desechos. La Nación y esa entidad habían puesto sus ojos en dos distritos emblemáticos: los extremos opuestos en cuanto a densidad poblacional.

En ambos distritos se efectuó un diagnóstico previo. En Tucumán, el estudio de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), que dirige el constitucionalista Daniel Sabsay, fue lapidario. Sin embargo, lo que parecía un tránsito ordenado hacia el llamado a licitación se convirtió, a partir de 2006, en una historia de enredos. Luego de que el BM publicara un aviso de precalificación para las empresas interesadas en adjudicar el proyecto, el Gobierno anunció que se apartaría de ese mecanismo de financiación. El argumento oficial, en aquel momento, fueron las elevadas exigencias requeridas por el BM a las oferentes. Esto, según la justificación que se hizo pública, encarecería los costos de la prestación del servicio, pese a que la Nación devolvería el 80% de los fondos prestados por el BM y, la Provincia, apenas el 20%.

Casi dos años después de aquella decisión, el Gobierno remitió al Tribunal de Cuentas los pliegos licitatorios con los cuales se suplantaría aquella frustrada convocatoria, ya sin la intervención del BM. En marzo de 2008, el organismo de control dio el visto bueno. No obstante, nunca se llamó a licitación. Por el contrario, a principios de este año, el PE propuso a la Legislatura modificar, otra vez, las reglas de juego y deshizo lo hecho a partir de 2005 para dar un marco regulatorio a la materia. Finalmente, la Cámara devolvió la responsabilidad en el manejo de los residuos sólidos urbanos a los municipios.

Cinco años después, Chubut se apresta a concretar el último paso y Tucumán aún discute cómo solucionar la problemática de los residuos. El PE pretende ceder en comodato un predio en Overa Pozo para que los intendentes del Gran San Miguel de Tucumán efectúen allí la disposición final de la basura. Mientras tanto, Pacará Pintado, que iba a ser utilizado de manera provisoria, sigue recibiendo casi 800 toneladas diarias de desechos.

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