Choques y arrestos en una masiva protesta contra el cambio climático

Miles se juntaron en el centro de la capital danesa. Destrozos y más de 400 detenidos.
"No hay planeta B", dice el cartel que llevan cientos de chicos vestidos de verde de pies a cabeza. "Cambiemos a los políticos, no al clima", marca otra pancarta. "No a los gases contaminantes, si a la vida", es lo que canta otro grupo, éste vestido de azul y con sombreros de estilo Blue Brothers. Los que van de rojo, tienen una coreografía a lo Michael Jackson. Son decenas de miles, coloridos, alegres, concientes, militantes, que llegan a la plaza de Christiansborg, frente al parlamento danés, para exigir al centenar de líderes de todo el mundo que estarán aquí para finalizar un acuerdo que detenga el cambio climático que salven el planeta.

Los muchachos de los "Blacks Blocs", un grupo anarquista que propicia las demostraciones de fuerza contra el sistema y que ya actuó en otras cumbres como la de la OTAN en Estrasburgo, no entienden de discusiones diplomáticas. Se desprendieron de la marcha y comenzaron a romper vidrieras. Uno de los frentes que quedó absolutamente destrozado fue el de la cancillería.

Al final, unos agentes vestidos como Robocop comenzaron a detener a los violentos. Los tomaban entre dos o tres policías y otro le ataba las manos por la espalda con una cinta de plástico. En un rato, una de las calles del Latin Quarter se convirtió en una prisión. Los chicos iban siendo puestos en filas mientras un helicóptero sobrevolaba el lugar e iluminaba con un potente reflector.

Fueron más de 400 los que quedaron detenidos. Los extranjeros, la mayoría, eran expulsados ayer mismo. Los locales deberán dormir hasta el lunes en unas jaulas armadas en un galpón industrial para este caso. Cuando vaya a verlos un juez para determinar su suerte, los delegados de la cumbre ya estarán de regreso en el Bella Center para intentar lograr el borrador de un acuerdo.

Entre los que llegan a la marcha está Martina Norrman, una sueco-argentina (madre exiliada, vivió en Buenos Aires) y de 26 años, arquitecta, que viajó desde Malmö, al otro lado del Báltico, para pedir un acuerdo justo. "Nosotros, acá en el norte nos desarrollamos antes y lo hicimos contaminando. Es justo que paguemos más por eso y que ayudemos a los países en desarrollo como Argentina a que se industrialicen mientras cuidan el medio ambiente", dice Marina.

Entre las organizaciones que cruzan el puente de Holmens Bro están desde Greenpeace que aparece con un muñeco de nieve enorme y algo derretido, hasta WWF con sus tradicionales osos pandas. Y no faltan el partido socialista danés o los "comunistas internacionales". Entre ellos está Mucht, un activista alemán que cree que "el problema no es el clima sino el sistema, todo esto es consecuencia del fin de un modelo económico. Por eso, yo vengo a protestar contra el sistema".

El acto comienza y por el escenario van apareciendo actores de Bollywood, la fábrica de películas de la India, parlamentarios europeos y supermodelos como la peruano-dinamarquesa Helena Christensen. La encuentro cuando baja del escenario y hablamos en español junto a un colega peruano. "Estuve en las montañas de Perú hace unos pocos meses atrás y pude ver claramente como se están derritiendo todos los glaciares y la gente se está quedando sin agua. Y por eso vine a alzar acá mi voz, para que ellos sean escuchados", dice Helena.

Cuando comienza la movilización y las columnas empiezan a caminar por la calle Borsgade hacia el sector medieval del Christianshavn para cubrir los seis kilómetros hasta el Bella Center donde están concentrados los delegados que discuten el documento final, aparecen unas banderas argentinas. Las traen Fernando y Marina Álvarez que llegaron hace un rato desde Córdoba donde dirigen la ONG Aktúa. "Vinimos a aportar nuestro granito de arena, a decirle a todos los líderes que es imperioso llegar a un acuerdo justo para todos", cuenta Fernando que es economista y miembro del equipo de Al Gore en España.

Mientras las columnas se acercan al enorme predio de convenciones ya estamos cerca de las cuatro de la tarde y va cayendo la noche. Fue un día espectacular, salió el sol por primera vez en 20 días, pero el frío es intenso, varios grados bajo cero. Desde el interior del Bella Center vienen noticias contradictorias. Un delegado latinoamericano llama para decir que se está avanzando con el documento final. Pero otro, danés, asegura que los industrializados demandan más medidas a los países en vías de desarrollo. El delegado estadounidense Jonathan Pershing dijo que el borrador no trata el polémico tema de las emisiones de carbono por los emergentes. Hay un rumor de que la cumbre podría alargarse un día más, hasta el sábado 19, para que los líderes puedan discutir el pacto.

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