Chocan dos submarinos atómicos en el medio del Océano Atlántico

Chocan dos submarinos atómicos en el medio del Océano Atlántico
Uno es francés y otro, británico. Ocurrió el 4 de febrero, pero recién se informó ahora.
En el peor incidente en el fondo del mar después del hundimiento del anfibio ruso Kursk, dos submarinos nucleares, uno francés y otro británico, chocaron en el medio del Atlantico en la noche de entre el 3 y 4 de febrero. Sufrieron serios daños pero no víctimas.

Después que el tabloide The Sun publicara el lunes la información, la Royal Navy británica admitió el choque entre el HMS Vanguard y el frunces Le Triomphant, que se encontraban en dos misiones diferentes en el Atlántico y la colisión se produjo a baja velocidad en una área no precisada por razones de seguridad.

"Dos submarinos, uno francés y otro británico, estaban conduciendo rutinarias patrullas nacionales en el Océano Atlantico", dijo el comandante en jefe de la marina británica, Lord Jonathan Band.

"Recientemente, dos submarinos estuvieron en contacto a baja velocidad. Ambos submarinos se mantuvieron seguros y no hubo heridos. Podemos confirmar que sus funciones no fueron afectadas y no se comprometió la seguridad nuclear", precisó el jefe naval.

Una fuente naval francesa confirmó la información británica. "La colisión no produjo heridos en la tripulación y no puso en peligro la seguridad nuclear en ningún momento". Pero el 6 de febrero, en un comunicado, la marina francesa había admitido que Le Triomphant habría chocado "probablemente contra un container" y se había dañado. Solo ayer revelaron que el choque fue contra otro submarino.

Una serie de investigaciones fueron lanzadas en Francia y Gran Bretaña para explicar el choque, que costará al menos 50 millones de libras esterlinas en reparaciones en el caso del Vanguard. A pesar de tener instalada la mas sofisticada tecnología, los submarinos aparentemente no se detectaron mutuamente hasta que ya fue demasiado tarde para maniobrar y evitar la colisión. Otra teoría considera que esa tecnología desarrollada para esconderse fue tan efectiva que impidió uno a otro ser detectado.

Pero las reglas de la guerra indican que sólo dos personas de los 135 tripulantes del Trident conocen su posición exacta: uno es el navegante y el otro es el capitán. Las naves son de 140 metros de largo, el francés, y de 150 metros el británico, armadas cada una con 16 misiles nucleares balísticos de cabezas múltiples y con 250 marinos a bordo en ambos submarinos.

El Vanguard, primer submarino nuclear Trident, regresó el Sábado remolcado al puerto escocés de Faslane en el río Clyde, con evidentes daños y abolladuras en su casco. Le Triomphant tardó tres días en llegar a la isla Longue, su base en las cercanías de Brest, en el noroeste de Francia. Su sistema de sonar estaba completamente dañado y lo escoltaba, como habitualmente lo hace, una fragata. pero entró al puerto navegando sin ayuda.

The Vanguard entro en operaciones en 1994 y es uno de los cuatro submarinos nucleares británicos. Al igual que Le Triomphant, es capaz de cargar 16 misiles nucleares Trident.

Mas allá de las desmentidas tranquilizadoras, otra es la opinión de Kate Hudson, de la Campaña para el Desarme Nuclear. Ella advirtió que el choque podría haberse convertido en un desastre radiactivo.

"Esta es una pesadilla nuclear del mas alto nivel", dijo. "La colisión de dos submarinos nucleares, los dos con reactores y armas nucleares a bordo, podrían haber liberado varias cantidades de radiación y liberado armas nucleares en el fondo del mar. Es el más severo incidente desde el hundimiento del submarino ruso Kursk y es la primera vez desde la Guerra Fría que dos submarinos nucleares chocan", declaro.

Stephen Saunders, editor del Janes Fighting Ship y comodoro retirado, aseguro a la BBC que la causa de la colisión parece mas de procedimientos que técnica.

"Esos submarinos no deberían haber estado en el mismo lugar al mismo tiempo", advirtió.

El líder del Partido Nacional escocés, Angus Robertson, exigió al gobierno británico que explique qué funcionó mal "para que dos submarinos nucleares con armas de destrucción masiva choquen en medio del segundo océano más grande del mundo".

Las mismas preocupaciones tienen los conservadores británicos. "Esperemos que las lecciones hayan sido aprendidas para prevenir que esto pase nuevamente en el futuro", declaró el doctor Liam Fox, secretario de Defensa "en las sombras" del gabinete Torie (portavoz de la oposición conservadora en temas militares).

Los submarinos nucleares británicos están sufriendo problemas de tripulación a causa de las restricciones presupuestarias, como el resto de las fuerzas militares británicas. "Esto es un serio riesgo para el mantenimiento estratégico de la flota y el servicio de submarinos", dijo una fuente naval inglesa.

El incidente ha hecho crecer las preocupaciones ante los militantes antinucleares, que consideran que puede haber fugas radiactivas en este tipo de naves.

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