Chispazos en la cgt piquetera

Con la posibilidad de que el proyecto de reforma política se apruebe en los próximos meses, el kirchnerismo intenta conseguir una base política que pueda ganar las eventuales internas partidarias en 2011.
Y la idea del matrimonio presidencial es reunir a gran parte del peronismo, pero también a las organizaciones sociales/piqueteras y movimientos de desocupados, además de un sector de la izquierda. El organizador del aglutinamiento no es otro que el líder de la CGT, Hugo Moyano, quien a través de su Corriente Nacional del Sindi-calismo Peronista captó a los diferentes dirigentes. Obviamente que este agrupamiento de sectores de la mano del moyanismo también es un sustento de poder del proyecto político del camionero, quien descarta una candidatura en la provincia de Buenos Aires para 2011.

"Yo hablé de la candidatura con Moyano, y él me dijo que muchas veces lo pusieron de candidato a Presidente y luego a Gobernador; falta que digan que quiere ser Papa, si puede existir un Papa negro", dice, irónicamente, a La Tecla el diputado nacional y hombre de confianza del líder de la CGT, Héctor Recalde.

Si bien el sector sindical descarta una postulación del camionero, no desconoce que el trabajo de aglutinamiento puede ser una herramienta electoral para un candidato, y hasta podría surgir un postulante natural del seno del sindicalismo. Aunque en Olivos creen que la tarea de Moyano será la que colaborará con el oficialismo en los próximos comicios aumentando el caudal electoral y de adhesión al Gobier-no, dejando atrás cualquier sueño de la oposición.

Pero la estrategia moyanista ya produjo chispazos y oposiciones entre los líderes piqueteros. En principio, el renunciado funcionario de Desarrollo Social de la Nación y titular del Movimiento, Emilio Pérsico, se sumó a las huestes de Hugo, mientras que Luis D’Elía se encuentra en la última parte de las conversaciones para decidir si jugará dentro del espacio.

El caso de D’Elía es el más polémico, debido a que él pertenece a la CTA, al igual que el diputado Edgardo De Petri. Este último rechazó sumarse al sector porque, según asegura, "busca a las organizaciones sociales (por Moyano) para expandir su poder territorial y disputar ese terreno a los intendentes".

El acercamiento y el futuro pase a la Corriente Sindical de D’Elía produjeron enojos en el territorio bonaerense. En la CTA están más que molestos por la posibilidad.

La semana pasada, el fallecido diputado provincial Juan José Cantiello, que había abandonado el FTV, explicaba que "ya existe una estructura que contiene también a los trabajadores en negro y a los desocupados, y ésa es la CTA". Con esa afirmación dejaba en claro la postura de los militantes de la Federación de Tierras y Vivienda, pero también del grupo de sindicalistas agrupados por Hugo Yasky en la Central de los Trabajadores Argentinos.

La bronca por las conversaciones de

D’ Elía podrían producir un cortocircuito entre militantes.

Con este panorama, Néstor Kirchner ansía retomar el poder con el consenso necesario para ganar en 2011. Moyano lo ayudará, y también tendrá una tropa más amplia, que utilizará como herramienta, mientras se reacomoda el nuevo mapa de las organizaciones piqueteras, algunas con tinte PJ y otras, no.

Comentá la nota