Chiquito a la mexicana.

Bossio se sumó a Querétaro y es uno de los 39 argentinos que actuarán en la liga azteca, que arrancará hoy.
Contingencias de la vida del futbolista: Carlos Bossio tiene nuevo club, el ascendido Querétaro, en el que se entrena desde hace un par de semanas, pero todavía no cuenta con casa ni con la compañía de su familia. Atiende la llamada telefónica de LA NACION en una habitación del hotel Mirage, al que espera dejar dentro de unos pocos días, en cuanto se decida por alguna de las viviendas que estuvo viendo.

Tras cinco fructíferas temporadas en Lanús, Chiquito Bossio es uno de los siete futbolistas argentinos que dejaron nuestros campeonatos para incorporarse al mucho mejor remunerado fútbol mexicano.

-¿Qué te decidió dejar Lanús para irte a Querétaro?

-Me gustó el proyecto y me hicieron una oferta interesante, a través de ABC Sports Agency (Gustavo Moure) y mi representante, Luis Calvimonti. Siempre tuve al fútbol mexicano en la mira y ahora se dieron las condiciones.

-Querétaro viene del ascenso. ¿Cuáles son los objetivos en primera?

-La prioridad es evitar el descenso. Después, si las cosas van bien, intentaremos clasificarnos para la Liguilla final. El torneo es duro.

-¿No tenías posibilidades de volver a Estudiantes? Juan Sebastián Verón te quería y los hinchas te aprecian mucho.

-Sí... El afecto con la gente de Estudiantes es recíproco. Hubiese sido lindo volver, pero se complicaba por una cuestión de tiempos. Yo debía darle una respuesta a la gente de Querétaro, y me decidí por ellos.

-¿Te empezaste a sentir fuera de Lanús el día que llegó Caranta?

-No... En realidad, mi contrato finalizaba en junio, más allá de la llegada de Mauricio. Y Lanús decidió no renovármelo, no quiso que siguiera.

-¿Te hubiera gustado quedarte?

-Sí, pero ya está, no hay problemas. Es un tema superado. Me fui sin rencores, muy agradecido por todo lo que viví.

-Tu último partido fue en Tucumán, frente a San Martín. No tuviste la posibilidad de despedirte.

-Lamentablemente se dio así. Hubiese estado bueno despedirme en la cancha de Lanús. En el fútbol, uno no puede diagramar todo como le gusta.

-¿Te sentiste debidamente reconocido en Lanús o creés que a veces se hizo demasiado hincapié en algunos errores?

-Yo sentí el afecto de mucha gente. Me siento muy orgulloso por lo que hice en cinco años. Fui parte de la obtención del primer título local en la historia del club, participamos con continuidad en las copas continentales... A lo mejor a algunos no les gustaba cómo atajaba, pero no le doy importancia; es imposible conformar a todos. Yo siempre digo que cuando me equivoco quedo más en evidencia que otros arqueros porque tengo movimientos toscos.

-¿Cuál fue el mejor sentimiento que te llevás de Lanús?

-El cariño y las buenas relaciones con un montón de gente. Empezando por Rodo Graieb y siguiendo por muchos otros compañeros.

-En México hay un par de arqueros, Cristante y Vilar, con una larga trayectoria en ese país. ¿Hablaste con ellos sobre cómo es el fútbol ahí?

-No, pero voy a tratar de charlar. Por lo pronto, estoy adaptándome a los casi 2000 metros de altura que hay en Querétaro. La pelota "viaja" más rápido, pero ya me voy acostumbrando.

-A fin de año cumplís 36 años. ¿Ves cerca el retiro? ¿Puede ser en México o te gustaría cerrar la carrera en la Argentina?

-Ni me lo planteo. No pienso en el retiro. Me siento muy bien, física y mentalmente.

-¿Ya sos conocido por Chiquito en el fútbol mexicano?

-Sí, sí, aunque no todos lo tienen bien aprendido; varios me dicen Chiquilín.

-¿Quién debe ser el arquero del seleccionado?

-Andújar, lo dije antes de que debutara en las eliminatorias.

-Marco Tancredi, un preparador de arqueros que trabaja con Fabio Capello, dice que el mejor arquero no es el ataja más, sino que el que hace la atajada decisiva. Y que para eso hay que trabajar mucho en lo psicológico y en lo mental. ¿Qué opinás?

-Estoy de acuerdo. Para ser arquero hay que ser muy fuerte de la cabeza, al margen de las condiciones técnicas. Un solo error te puede arruinar un gran partido. No te podés caer anímicamente.

10 los jugadores argentinos que se incorporaron para el nuevo campeonato. Siete llegaron desde nuestro país: Montenegro, S. Solari, Barbosa, Sambueza, Bossio, G. Fernández y Novaretti. Tres, desde otros países: Manso, Villa y Cejas.

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