En China, silencio oficial y dudas por el futuro de la relación

En China, silencio oficial y dudas por el futuro de la relación
El embajador argentino reconoció: "Seguro que nadie va a estar contento con el cambio".
No está acostumbrado el gobierno chino a que un jefe de Estado cancele su visita oficial escasos días antes de lo programado, y menos aún que la agenda del presidente Hu Jintao y la de su vicepresidente Wen Jiabao se vea alterada de tal manera. Es probable que el cambio de planes enojara a las altas instancias del régimen, siempre amantes de la previsión y el control absoluto, aunque la única reacción oficial fue una escueta nota en la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores anunciando que la presidenta Cristina Kirchner "pospone su visita a China por razones domésticas".

Este diario se contactó con fuentes del Ejecutivo y del Centro de Comercio Internacional de China, pero como es habitual en estos casos todas las respuestas fueron evasivas. Más elocuente, en cambio, fue la embajada argentina en Beijing, que trató de suavizar la sorpresa e incordio que provocó la noticia en el seno del régimen comunista.

"Llevo 33 años de diplomático y estas cosas pasan de vez en cuando. La parte china demostró comprensión y tiene una gran disposición por encontrar una nueva fecha", buscó tranquilizar el embajador argentino en China, César Mayoral, si bien concedió que "seguro que nadie va a estar contento con el cambio".

Otra fuente de la embajada argentina fue un poco más allá y reconoció a este diario que se está "trabajando para que la relación bilateral no se vea dañada", y destacó que "será difícil" volver a cuadrar las agendas de Cristina Kirchner y el presidente Hu Jintao en los próximos meses

El mayor peligro, además del revés a la imagen política de Argentina en China, es que la importante misión multisectorial que llegará en estos días se vea parcialmente arruinada. A la hora de hacer negocios, a los chinos les gusta saber que tratan con el jefe de la empresa, y podrían estar más reticentes a la hora de firmar documentos sabiendo que el "jefe" de la expedición decidió no viajar.

El gobierno chino se tomaba en serio la visita oficial de Kirchner; al menos así lo declaró el martes el vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores, Ma Zhaoxu: "China otorga una gran importancia a la primera visita de Estado de Cristina Kirchner. Su presencia relanzará la ya hoy importante asociación estratégica entre ambos países y estrechará nuestra amistosa cooperación", expresó.

"Es un papelón, una noticia muy triste. Tuve una reunión con una comisión china y no entienden cómo un país puede seguir adelante si el presidente está enfrentado con el vicepresidente. Es un muy mal momento para esto, China es el motor de la economía mundial y en Argentina no estamos para perder oportunidades así", estalló Nicolás Bárcena, jefe de ventas de la curtiembre Sadesa en el gigante asiático. "Todo negocio en China lleva tiempo y esto seguro va a afectar a las relaciones comerciales. Que Cristina Kirchner no venga es algo gravísimo para los empresarios que querían alcanzar acuerdos en el país", exclamó.

China es ya el segundo socio comercial de Argentina, sólo por detrás de Brasil. La clave del intercambio es la exportación de soja, base de la dieta en el país asiático, un intercambio que en 2008 alcanzó los US$ 14.400 millones. Distintas disputas, entre las que destacan las medidas antidumping del gobierno de Kirchner, hicieron que China amenazara recientemente con importar la soja de Brasil, un extremo que en realidad ni se llegó a plantear.

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