China, gran actor en la agenda de Obama

Si EE.UU. no asume sus responsabilidades y no ayuda a resolver la crisis global que estamos viviendo, dejaremos de ser el poder financiero dominante. Si el sistema financiero global se cae, China será la ganadora". En vísperas de la Cumbre del G-20 que se hará en Londres, la advertencia que hizo George Soros la semana pasada fue contundente.
El presidente Barack Obama es consciente de este serio desafío. Pese a que algunos observadores piensan que estamos asistiendo a la emergencia de un mundo multipolar, hoy la locomotora económica sigue siendo EE.UU. y el dólar sigue siendo la divisa de reserva, más allá de los deseos de China, Rusia y Brasil, que se pronunciaron en favor de un cambio. Una de las grandes paradojas es que, si bien EE.UU. generó la crisis, una vez que la misma comenzó a expandirse los inversores internacionales corrieron a refugiarse en el dólar y en los bonos del Tesoro.

Pero, ¿está Obama en condiciones de liderar una salida? Su popularidad en la escena internacional sigue siendo alta. No obstante, los planes que está instrumentando para sacar a EE.UU. de la crisis han sido muy cuestionados. "Son un camino hacia el infierno", dijo el presidente de turno de la UE, el checo Mirek Topolanek. Muchos europeos están de acuerdo.

El gran temor es que el costo multimillonario de esos planes acentúe el abultado déficit estadounidense y eso genere una inflación como la que vivió Alemania durante le República de Weimar. Por eso, el presidente francés Nicolas Sarkozy y la canciller alemana Angela Merkel ponen el acento no sobre los paquetes de estímulo sino sobre la necesidad de regulaciones más firmes. Nadie espera que la Cumbre resuelva estas diferencias. La expectativa es que el único acuerdo gire en torno a la necesidad de reforzar el FMI. Según Obama, "el G-20 debería desplegar de inmediato recursos para estabilizar los mercados emergentes, impulsar la capacidad de asistencia del FMI en la emergencia y ayudar a que los bancos regionales de desarrollo aceleren el crédito".

Brasil y Argentina consideran que eso no es suficiente. El gran interrogante es qué tipo de condiciones se exigirán a cambio de los nuevos créditos. En la cumbre, Obama insistirá también con que hay que resistirse al proteccionismo que ahondará esta crisis, pero más de uno le recordará que una de las condiciones del paquete de estimulo que EE.UU. está instrumentando es el "compre nacional". En ese contexto, la reunión de Obama con el presidente chino Hu Jintao, será sin duda uno de los eventos más importantes. China se habría pronunciado en favor de abandonar el dólar como moneda de reserva para presionar a EE.UU. sobre la necesidad de que mantenga su mercado abierto a los productos chinos. Se trata de una pulseada entre dos gigantes.

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