China y Brasil, sin el dólar.

China y Brasil se encaminan a una solución bilateral para dejar de usar el dólar como moneda de referencia. Fue una propuesta que le hizo directamente el presidente Lula da Silva a su colega chino Hu Jintao durante la entrevista que tuvieron en Londres el miércoles por la noche. En su última conferencia de prensa en este viaje, el jefe de Estado brasileño acordó visitar Beijing a fines de este mes.
El plan guarda algunas semejanzas con el compromiso firmado la semana pasada entre China y Argentina, donde los chinos le extendieron un préstamo a los argentinos de 70.000 millones de yuan (la divisa asiática) equivalentes a 10.000 millones de dólares. En este caso, tanto Brasil como China pretenden avanzar rápidamente en el comercio que no precise de dólares: los brasileños son grandes exportadores de commodities agrícolas al gigante asiático y traen de China una diversidad de productos industrializados. De acuerdo con Lula, de lo que se trata es de "realizar el intercambio comercial con yuanes y con reales". Un esquema similar se implantó entre argentinos y brasileños hace poco menos de un año y el sistema probó ser eficiente. A nadie le escapa que el yuan es visto, cada vez más, como una de las monedas fuertes. Y tener reservas en esa divisa ya no preocupa a nadie más que a aquellos que no quieren que sus divisas pierdan la supremacía. Es de hecho, una vía práctica alternativa que podrá imponer a lo largo del tiempo una sustitución del dólar y hasta del euro. No se trata, según Lula "de crear una nueva moneda, sino de modificar las relaciones comerciales entre los países".

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