Chilenos hablan de bajas en el precio de uvas

Grupos bodegueros rebajan hasta 30% los precios este año. Como también operan aquí, hay revuelo en la región.
Las políticas de precios de grandes grupos vitivinícolas chilenos con viñedos y bodegas en nuestra región, están sumando en estos días tensiones en el mercado local de vinos, mostos y en las primeras especulaciones de precios sobre las uvas de la cosecha 2009.

Justo en días en que los valores de los vinos básicos del mercado a granel siguen aquí achatados -escasas operaciones no pasan de 74 y 75 centavos en cuotas cada vez más dilatadas por la sequía financiera- presionando sobre las expectativas de las uvas próximas, circulan informaciones atribuidas al grupo chileno Concha y Toro -uno de los 3 ó 4 trasandinos más poderosos, concentra gran parte de las exportaciones vecinas y en Mendoza opera Trivento- que estaría cerrando contratos con sus productores allende los Andes.

Las operaciones implican una baja del 29 % en los precios de las uvas blancas finas (caso Sauvignon Blanc) y del 7 y 8 % en las tintas (del tipo Cabernet Sauvignon), respecto a los valores pagados el año pasado a los viñateros trasandinos. "Bodegas rebajan hasta en un 30 % el precio de las uvas tintas y blancas y generan alerta entre los agricultores", tituló El Mercurio en su suplemento de Economía y Negocios del martes 13. Señalaba además que "la incertidumbre por la demanda de vinos y la caída de las exportaciones atenta contra los valores, a lo que se suma un retraso en las compras de materia prima por parte de las viñas" (las bodegas, en realidad). Por cierto, el centenario diario chileno evidenciaba también la aflicción de los viñateros, que ven madurar el proceso natural de sus uvas y no advierten reacción de la demanda de su producto: "El presidente de la Corporación Chilena del Vino" -el gremio que agrupa a los productores- señalaba a El Mercurio que "tal como están las cosas, a los viñateros les convendría vinificar y vender después sus propios vinos". Unos y otros aducen en Chile una ecuación parecida a la regional, porque desnudan el aumento de sus costos internos de producción, en contraste con la caída del precio de sus uvas y vinos.

Tensión

En Mendoza, si bien no hay amagues de precios aún -aquí la cosecha está aún distante- estas noticias agregan tensiones a un mercado -el de vinos y mostos- que está semi paralizado a raíz de la quietud de los 3 o 4 grupos fraccionadores que dominan el mercado (Fecovita, Peñaflor, RPB). Tratando de bajarle presión a la situación, Juan Carlos Pina -de Bodegas de Argentina- afirmó ayer que "hacer especulaciones de precios de las uvas aquí y ahora es un ejercicio de fantasía. No es la misma situación, no se conoce aún el pronóstico reajustado de cosecha y por ende no se sabe cuál es el stock de volúmenes del año vitivinícola; tampoco están en juego los mismos factores ni protagonistas que en Chile y aquí están en juego políticas que todavía no redundan en efectos concretos". Para Sergio Villanueva -de la Unión Vitivinícola- "la concentración del mercado chileno y la situación de los productores es diferente a la nuestra. Es diferente la dispersión varietal y la agrupación de productores y bodegueros. Por cierto aquí también se advierte ya la retracción de la demanda interna y externa en vinos (los 3 o 4 grupos fraccionadores más dominantes no compran o reciben muestras a valores deprimidos, ni anuncian planes de producción para el año). Entre tensiones, los gobiernos provinciales y el nacional están instrumentando políticas en procura de equilibrar la situación y aún resta mucho para llegar a la instancia de la comercialización de las uvas 2009, se admite. En estos días, la Fecovita (Federación de 34 cooperativas vitivinícolas, ex Giol) promete irrumpir en el mercado de vinos con una compra (con asistencia crediticia del Fondo de Transformación) que rondaría los 8 o 10 millones de litros, una parte de ellos en San Juan. Pina y Villanueva destacaron la inminencia de las medidas financieras, del pronóstico de cosecha y de la fijación del porcentaje para mostos, como "acciones que le dan aquí al mercado otro cuadro". Por cierto, sigue habiendo expectativa en torno a

los operativos "oficiales" para la futura compra de uva para mostos (que implica un precio base sugerido para el productor) y que en la actualidad tiene su versión en la propuesta de financiación para que los bodegueros puedan adquirir vinos, a condición de que compren a 85 centavos el litro de los básicos y 1 peso los tintos. De hecho, en estos días los gobiernos de las provincias vitivinícolas y el Nacional, procuran ofrecer alternativas de financiación para "levantar la cosecha y elaborarla hasta ver cómo evolucionan los mercados interno y mundial" y tientan a los bodegueros a acceder al crédito subsidiado para comprar vino (y luego uvas, explican) a condición de que no aplasten los precios del productor básico.

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