Chile incluye en su presupuesto el túnel de baja altura

La noticia la dio el intendente de la Cuarta Región, Ricardo Cifuentes. El hecho cierra el apoyo formal del país trasandino por el que la Provincia viene empujando hace años. Con esto resta nada más terminar los estudios y llamar a licitación.
El trabajo diplomático que la Provincia viene realizando ayer dio su fruto más importante. Es que los máximos referentes tanto de San Juan como de la Cuarta Región de chilena firmaron el contrato para que la firma brasileña GeoConsult, integrantes de un Bureau, comience con el estudio definitivo. Pero la confirmación de que el paso internacional está dentro de las prioridades del gobierno nacional de Michelle Bachelet fue la frutilla del postre. La delegación chilena, encabezada por el intendente Ricardo Cifuentes transmitió la orden que la presidenta dio el fin de semana pasado a sus ministros y funcionarios más directos, poner dentro de las prioridades e inclusive incorporar en el presupuesto del año próximo, recursos destinados a la concreción del paso por Agua Negra.

"Es una muy buena noticia. Eso significa que la obra ya está dentro de las prioridades del Chile y que además se comenzarán a introducir partidas en el presupuesto nacional. Es decir, ya es un hecho la obra y el apoyo es absoluto", dijo el gobernador José Luis Gioja.

Los plazos que se dieron a conocer detallan que el estudio definitivo, que será la base para el llamado a licitación internacional para la construcción del túnel, demandará un año aproximadamente. Pero según explicaron los funcionarios provinciales, en un plazo de seis meses ya se estaría en condiciones de llamar a licitación, lo cual se daría entre febrero y marzo, según aseveró el ministro de Infraestructura José Strada.

La firma GeoConsult realizará el estudio definitivo cuyo financiamiento será afrontado por el Banco De Desarrollo de Brasil y el costo es de 20 millones de dólares. Pero un dato no menor es que el mismo banco brasileño había manifestado estar interesado en financiar la obra, que en principios demandaría una inversión superior a los 700 millones de dólares. La forma de pago sería a través de la concesión de los peajes y demás servicios que estarían vinculados con el paso internacional. De todas formas es prematuro hablar de esa posibilidad, pero tanto los funcionarios argentinos como chilenos se mostraron más preocupados por los compromisos de ambos países, antes que por la inversión millonaria.

La estrategia dio resultado

Las dos administraciones se jugaron todo. Comenzaron a invertir recursos en obras complementarias al paso y en estudios técnicos, antes de tener los compromisos de los gobiernos nacionales. "Si esperábamos lo que hoy recién tenemos, el túnel lo teníamos que hacer en unos 10 años más. Pero al haber creído desde un comienzo y haber apostado en esta idea, el paso está a cuatro años", dijo Cifuentes.

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