"Chile ha dicho que va a investigar"

El canciller peruano dijo que espera los resultados de la investigación chilena por el caso del espía antes del cambio de gobierno y que podría volver el embajador a Santiago. También, que Perú reconoce las elecciones en Honduras.
"En la reciente Cumbre Iberoamericana de Portugal acordé con el canciller Taiana la visita de la presidenta Kirchner al Perú para el mes de febrero. Esta será una visita muy importante. Con Argentina tenemos una relación política históricamente muy buena, pero en este momento las relaciones con Argentina no tienen la fluidez de las relaciones que tenemos con otros países, como Brasil. Es necesario darles un impulso a las relaciones con Argentina, para tener un mayor intercambio comercial y un incremento de las inversiones argentinas en el Perú", señaló el canciller peruano José Antonio García Belaunde en diálogo con Página/12. En medio de la crisis diplomática entre Perú y Chile por la denuncia de espionaje hecha por el gobierno de Lima a Santiago, el jefe de la diplomacia peruana, quien ocupa el cargo desde el inicio del gobierno del presidente Alan García, en julio de 2006, le concedió una entrevista a Página/12 para hablar sobre los efectos de este caso de espionaje en las relaciones entre Perú y Chile. García Belaunde también se refirió a las elecciones en Honduras y a la decisión peruana de reconocer ese cuestionado proceso electoral.

–¿El descubrimiento del espionaje de un suboficial de la fuerza aérea peruana a favor de Chile ha producido la mayor crisis entre ambos países de los últimos treinta años?

–No tengo tan buena memoria como para recordar todos los incidentes entre nuestros dos países. Pero, sin duda, ésta ha sido una crisis seria.

–Usted ha señalado que la respuesta del gobierno de Chile satisface al gobierno peruano. ¿Significa que las relaciones entre Perú y Chile van a camino a normalizarse?

–Para decir que el gobierno peruano se siente satisfecho con la respuesta del gobierno de Chile no solamente me baso en la nota de la Cancillería de Chile, que es muy escueta y habla de estudiar y no de investigar, sino que también me baso en las declaraciones del canciller (chileno) Mariano Fernández, que ha dicho que se va a investigar las responsabilidades en Chile de este caso de espionaje y a sancionar a quienes se encuentre responsables. Esta respuesta de Chile la consideramos positiva y desinfla esta crispación que se ha dado en nuestras relaciones por este caso de espionaje.

–¿Con esta respuesta chilena la crisis diplomática ha sido superada?

–No, para que sea superada falta que nos informen los resultados de la investigación que va a hacer Chile.

–¿En qué tiempo espera Perú recibir los resultados de esa investigación?

–No se trata de poner tiempo, pero obviamente no vamos a esperar a que venga el nuevo gobierno chileno. Esperamos una respuesta antes del cambio de gobierno.

–Usted habló de reevaluar la relación con Chile a raíz de este caso de espionaje. ¿Esa postura ya no sigue en pie?

–Luego del mensaje positivo que ha dado Chile estamos ante una nueva realidad que ya no hace necesaria esa reevaluación.

–¿Esta nueva realidad implica también el retorno a Santiago del embajador peruano en Chile?

–Estamos evaluando el posible retorno de nuestro embajador en Chile. Es una decisión que tomaremos en los próximos días.

–¿Cree que con el nuevo gobierno chileno habrá mejores relaciones que con la administración de Michelle Bachelet?

–Yo no especulo con eso. Creo que la presidenta Bachelet en todo momento ha querido tener una buena relación con el Perú, pero lamentablemente nuestras relaciones se han visto afectadas por el caso de la demanda ante la Corte Internacional de La Haya por el diferendo limítrofe marítimo.

–Demanda que hizo el Perú.

–El Perú hizo esta demanda con el objetivo de encapsular en La Haya el diferendo limítrofe marítimo y poder mantener la relación con Chile fluida pero, lamentablemente, las autoridades chilenas consideraron esta demanda como un gesto inamistoso, lo que ha afectado nuestras relaciones.

–¿Será difícil alcanzar una normalización plena de las relaciones en los cuatro o cinco años hasta que se resuelva la demanda?

–Sí, salvo que Chile desista de considerarla un gesto inamistoso. Si Chile va a seguir considerando esta demanda un gesto inamistoso, seguirá teniendo efectos negativos en las relaciones entre los dos países.

–¿La crisis diplomática puede afectar el comercio con Chile?

–No sé, eso depende de los agentes económicos. Yo espero que no lo afecte. La inversión chilena en el Perú contribuye a la riqueza del país y genera puestos de trabajo. No veo por qué eso se deba cancelar.

–¿Las compras de armamento que hace Chile amenazan la seguridad de Perú?

–Consideramos que el nivel de compras de armamento que hace Chile es un problema y un motivo de seria preocupación. No entendemos por qué Chile gasta tanto en armas y por qué esas armas están mirando al Perú. Tenemos una preocupación legítima por el nivel de gasto que en los últimos años ha tenido Chile para comprar armamento.

–¿Qué acogida ha tenido la propuesta del gobierno peruano para un acuerdo regional que limite la compra de armamento?

–Nuestra propuesta va más allá de una limitación de armamento. Planteamos la creación de un Protocolo de Paz, Seguridad y Cooperación para crear una fuerza regional de intermediación que evite conflictos, con la posibilidad de que esta fuerza pueda ser usada frente a alguna amenaza externa. Esta propuesta incluye un compromiso de no agresión y de utilización de mecanismos de solución pacífica de los conflictos. Los respaldos más entusiastas han venido de Argentina, Paraguay, Uruguay y Ecuador. La presidenta Kirchner ha sido muy explícita en su apoyo.

–¿Chile es el país que más se opuso a esta propuesta peruana?

–En un primer momento, efectivamente, la mayor reticencia la encontramos en Chile. Creo que eso se debió a una interpretación errónea sobre nuestra propuesta. Pero Chile ha hecho llegar a la Unasur una propuesta que es complementaria a la peruana y enriquece el debate sobre el tema de limitación de armamento y un protocolo para la solución pacífica de los conflictos que nosotros hemos planteado.

–El Perú es uno de los pocos países que reconocen las elecciones en Honduras. ¿Ese reconocimiento no constituye un aval al golpe de Estado?

–Yo no comparto el criterio de que como no se han cumplido los acuerdos de San José y Tegucigalpa no se pueden reconocer las elecciones. Hay muchas experiencias en América latina de procesos electorales conducidos por gobiernos no democráticos que han significado una salida democrática.

–¿Pero reconocer las elecciones no significa legitimar el golpe?

–La situación en Honduras no es la ideal, pero que las elecciones hayan sido llevadas a cabo por un gobierno que es producto de un golpe de Estado no me parece razón suficiente para no reconocerlas.

–El Perú está en minoría en la región.

–Sí pues, qué pena por eso. Los países que no reconocen las elecciones en Honduras no han planteado una salida viable. ¿La salida es que regrese Zelaya a la presidencia y se convoquen nuevas elecciones? No lo creo. Yo no veo una salida distinta al reconocimiento de las elecciones.

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