Chile: crisis política en la coalición gobernante por temor a perder el ballotage

La autocrítica de Frei a la "vieja política" provocó la renuncia de dos presidentes de partidos que conforman la Concertación. Buscan así lograr el apoyo explícito de Ominami
A menos de 20 días del ballotage que definirá al sucesor de Michelle Bachelet en la Presidencia, la coalición que gobierna Chile desde hace dos décadas –la Concertación– volvió a dar una nueva muestra de la crisis política por la que atraviesa, en medio de un desesperado intento por revertir la tendencia de los sondeos que augura un triunfo de la derecha opositora el próximo 17 de enero. Los presidentes de dos partidos que forman parte de la coalición decidieron ayer renunciar a sus cargos, haciéndose eco de la fuerte autocrítica formulada el martes pasado por el candidato del oficialismo, Eduardo Frei, quien adjudicó la derrota en la primera vuelta al "descontento ciudadano con la forma actual de hacer política".

Se trata de los presidentes del Partido Radical Socialdemócrata (PRSD) de Chile, José Antonio Gómez, y de su homólogo del Partido por la Democracia (PPD), José "Pepe" Auth.

"Mi gesto es de unidad", afirmó Gómez, quien es senador, al dar a conocer su decisión. Poco después hizo lo propio Auth, abriendo el camino para que adopten similar actitud Camilo Escalona, del Partido Socialista, y Juan Carlos Latorre, de la Democracia Cristiana, los socios mayores de la coalición.

Frei obtuvo en la primera vuelta (el pasado 13 de diciembre) un 29,60% de los votos, frente a un 44% que sacó el empresario Sebastián Piñera. Ambos disputarán el ballotage definitorio el próximo 17 de enero. Pero, el pasado martes, Frei llamó a la acción: responsabilizó del mal resultado a los dirigentes de los partidos de Concertación y, en ese contexto, advirtió que si gana gobernará con autonomía de los partidos que lo apoyan. La respuesta no se hizo esperar.

De todas formas, la principal explicación de la movida política de los dirigentes que dimitieron hay que buscarla en el intento desesperado del oficialismo por lograr el apoyo del candidato socialista independiente Marco Enríquez-Ominami, un ex Concertación que en la primera vuelta obtuvo 20% de los votos y que ha reclamado la renuncia de todos los presidentes de partidos a cambio de un eventual apoyo a Frei en la segunda vuelta.

Auth no dejó lugar a segundas lecturas: "Atendiendo a que Marco Enríquez ha dicho en muchas oportunidades que espera gestos de parte de la Concertación, he tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia del Partido Radical", dijo el senador al hacer público su alejamiento del cargo.

Gómez también se unió al llamado a Enríquez-Ominami a sumarse a la candidatura oficialista, señalando que el diputado ex socialista "ahora no tiene ninguna excusa para no participar en el comando de Frei".

Hasta anoche Ominami, de solo 36 años, guardaba silencio. Apoyar abiertamente a Frei significaría de algún modo ceder a la "vieja" Concertación que tanto criticó en campaña. Si no lo apoya y Frei pierde (como se cree que sucederá), tarde o temprano tendrá que rendir cuentas de la responsabilidad que tuvo a la hora de permitir que la derecha acceda al poder.

Mientras tanto, Piñera espera confiado. "Aprecio los mea culpa, pero los chilenos queremos más que eso. Frei ya fue presidente (1994-2000), tuvo su oportunidad y no hizo un buen gobierno", dijo el empresario.

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