Los chicos invadieron las calles.

Ya sea en la costa o en las plazas de la ciudad, volvieron a disfrutar del aire libre. El buen clima y las propuestas recreativas para los menores continuarán esta semana.
El domingo, soleado y con cielo despejado, se convirtió en el primer día lindo en la ciudad después del temporal de la semana pasada, circunstancia aprovechada para disfrutar de la geografía marplatense al aire libre y en familia. Hoy comienza la última semana de las vacaciones de invierno, con una nutrida agenda de actividades para los más chicos.

Como cumpliendo con la consabida rutina de la "vuelta al perro mañanera", ayer muchos marplatenses y turistas se acercaron hasta el Paseo Dávila -entre Punta Iglesia y La Perla- para ver en vivo y en directo como había quedado dañada la zona como consecuencia del embate de las olas contra las rocas en medio de la sudestada que se desencadenó la semana pasada. Bien abrigados, porque aunque el cielo se mostró despejado durante toda la jornada la temperatura máxima apenas superó los 10°, los paseantes recorrían la acera una y otra vez observando los destrozos provocados por el temporal, recuerdo que contrastaba con la tranquilidad mostrada por el mar ayer.

Mientras que la mayoría optó por las caminatas a lo largo de todo el paseo costero, otros tantos se entregaron al deporte, ya sea al trote o a bordo de las bicicletas, y muchos chicos prefirieron a los patines en línea para deslizarse sobre los veredones.

A medida que avanzó la tarde, las plazas y parque fueron ganando inquilinos que eligieron aprovechar la luz solar gastando energías al aire libre. La plaza Mitre, un clásico de la infancia, se vio colmada, tanto para observar a los numerosos artistas callejeros que derrocharon su talento ante un público mayoritariamente infantil, como para gastar unas vueltas en la pintoresca calesita. Los kartings y bicicletas en alquiler tuvieron mucha demanda y algunos sufrieron las consecuencias del barro formado por la lluvia y terminaron encajados en algunos sectores de la plaza.

Escenarios

En esta segunda final de las vacaciones de invierno, las obras teatrales destinadas a los más chicos volvieron a ofrecerse en distintos escenarios locales, preparados todos con las consabidas medidas sanitarias para evitar los contagios por la epidemia de gripe A.

Así, en el teatro Auditorium continuará diariamente hasta el próximo sábado la programación programada bajo el rótulo "A desaburrir el invierno", aunque este año sólo se hará la puesta individual del espectáculo y no los talleres ni las actividades recreativas en el foyer para evitar aglomeraciones.

En ese sentido, también se determinó una ocupación de 70 por ciento, cuya distribución de espectadores será de butaca por medio por grupo familiar.

Las actividades comienzan a las 14.30, en la sala Roberto J. Payró, con la puesta de títeres "Mambrundia y Gasparindia"; las 15, en el Café Teatral "Emilio Alfaro", se presenta una singular propuesta para los más pequeños y bebés titulada "Despacito pasito"; a las 16.30, en la sala Astor Piazzolla, funciona el musical "Cambio y Fuera" y en el puerto (a las 15.30 en la sala Jorge Laureti) se desarrolla el humor con "Drácula, estás nominado".

Otro destino para los chicos fue el "Vagón de los Títeres", ubicado en la entrada de la estación del ferrocarril (Luro e Italia), donde todos los días a partir de las 15.30 se desarrolla un espectáculos precisamente de títeres.

Por otra parte, hoy y mañana se desarrollará la actividad organizada por el Pami destinada a los abuelos y nietos, en la Plaza Jorge Newbery (Belgrano al 9200), con la intención de generar el intercambio generacional. El programa integral está diseñado por profesores de educación física, para que participen los afiliados y sus nietos.

En tanto que el miércoles y jueves, las actividades se trasladarán en el espacio verde ubicado frente al Centro de Jubilados Fe, Esperanza y Dignidad, en la calle Stróbel al 6500.

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