Chicas del 2000.

Las Leonas le ganaron la final por penales a Australia. Fue su cuarto oro de la década, en la que acumulan 11 medallas.
El Parque Olímpico de Sydney no las rechaza pese a que los colores celeste y blanco han disputado reñidas contiendas contra el amarillo y verde local, cambiado momentáneamente por un rosa pálido en este torneo. Las disfruta. Sobre ese verde césped sintético, ya hace nueve años, nació el nombre de Leonas, destinado a convertirse en leyenda. Y sobre el mismo terreno la historia continúa con más gloria: las chicas vencieron 4-3 por penales a Australia tras terminar en cero luego de los 70 minutos iniciales y el alargue de 15 para levantar por tercera vez el trofeo del Champions Trophy, un torneo que cobró aún más relevancia que la habitual a falta de Mundial y Juego Olímpico esta temporada. Así, los seis mejores seleccionados del mundo viajaron a Sydney con lo mejor de lo mejor. Y Las Leonas fueron mejores.

Argentina se destacó por su solidez y solidaridad defensiva, como el propio Chapa Retegui, con el timón hace cuatro meses, destacó en Olé: "Defendemos con 18". El coach sucedió a Gabriel Minadeo, quien había tomado la posta de Cachito Vigil -del que fue asistente-, que a su vez ocupó el lugar de Rodolfo Mendoza. Justamente bajo su mando, el seleccionado empezó a despegar...

La historia se remonta el Mundial Junior 93, ganado en Terrasa, España. Aquel Sub 21 venció 2-1 a Australia en la final. Con la misma base (incluidas Sofia Mac Kenzie, Vanina Oneto, Anabel Gambero, Magui Aicega y Ayelén Stepnik), un año después en Dublín se consiguió el subcampeonato en mayores. Nacía una potencia que le pelearía el protagonismo a Australia y Holanda, nada menos...

Ya con Vigil (asumió en el 97) y el PF Luis Barrionuevo -una figura clave en la que siempre se apoyaron las chicas, un gran motivador que nuevamente apareció en el staff actual- como hacedores principales, el seleccionado tomó el nombre de Leonas en aquel inolvidable Juego Olímpico de Sydney 2000. Nació una mística especial que sorprendió a las holandeses en semifinales pero no pudo con las locales en la definición. Si bien ese oro -todavía esquivo- brilló sobre otras camisetas, la plata había sido todo un triunfo para las argentinas. Desde ese lugar y ese momento, Las Leonas fueron enhebrando victorias, colgándose metales en las tres principales competencias de este deporte. El año siguiente llegó el primer oro en Champions Trophy, en Amstelveen. Y en el 2002, la máxima conquista, el Mundial en Perth, Australia, luego de derrotar a Holanda en interminable definición por penales.

Aquella vez la heroína fue Mariela Antoniska, hoy ya retirada y enfocada en la Medicina. Ayer, ese rol le cupo a Belén Succi, clave por los dos penales atajados. Este caso es similar a otros tantos. Pertenecientes al grupo que fue creciendo con el equipo en esta década gloriosa, ya no están más Vanina Oneto, Magui Aicega, Mechi Margalot, Mariana González Oliva, Inés Arrondo y otras tantas. Pero aparecieron las hermanas Josefina y Daniela Sruoga, Mariela Scarone o Carla Dupuy, en proceso para heredar la mística de aquellas referentes; con un diploma que ya se ganaron sobre el sintético de Sydney -qué otro podía ser-.

Así, fueron llegando más logros, como el Champions 2008 y el de esta temporada, como los bronces olímpicos en Atenas 2004 y Pekín 2008. Con un equipo que supo amoldarse a las circunstancias y absorber los procesos de recambio -nunca tan cierto con el del presente-. Con una gran líder como es Luciana Aymar. Y con otra gran meta el año que viene: el Jockey de Rosario recibe al Mundial. Y estas Leonas que ya dejaron su huella en la década del 2000 ya le apuntan al oro.

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