Cheuquepal reasumió en la UOCRA en medio de un clima de gran tensión

Después de la toma que había sufrido la sede del gremio, ayer se produjo la reasunción del delegado normalizador. El edificio estuvo fuertemente custodiado por 30 efectivos de Infantería de la Policía de Chubut frente a la presencia en el lugar de grupos disidentes.
Ricardo Cheuquepal no atribuyó el conflictivo clima que se vive a un factor gremial, sino a "un problema político". A pocas cuadras, frente a la Casa del Niño, encapuchados incendiaron un colectivo alquilado por el sindicato.

En el medio de un clima de elevada tensión, ayer por la mañana Ricardo Cheuquepal reasumió sus funciones como delegado normalizador de la filial Comodoro Rivadavia de la UOCRA (Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina).

Cheuquepal se hizo cargo de la sede gremial de la calle Rawson bajo una fuerte custodia policial. Incluso responsabilizó a quienes protestaban ayer frente a la delegación, de quemar un vehículo utilitario que había sido alquilado para el traslado de afiliados. Además, atribuyó los cuestionamientos contra su persona a "un problema político" y en ese sentido responsabilizó a funcionarios del Gobierno provincial.

Después de que desde el jueves 12 de marzo un grupo disidente a Cheuquepal tomara la sede gremial y mantuviera esa ocupación hasta el 31 del mismo mes, el edificio fue entregado a la justicia por los disidentes. Luego, las autoridades nacionales de la UOCRA, lideradas por Gerardo Martínez, ratificaron a Cheuquepal como delegado normalizador.

Sin embargo, recién ayer por la mañana Cheuquepal decidió hacer posesión efectiva de su cargo y una vez más la representación del gremio de los obreros de la construcción volvió a ser motivo de conflicto.

Cerca de las 9:30 Cheuquepal, acompañado por un dirigente nacional de UOCRA se dirigió al edificio de Rawson, entre Saavedra y Alvear, para retomar las funciones de delegado. Ingresaron al edificio acompañados por funcionarios judiciales y con presencia policial.

Cheuquepal y los funcionarios judiciales tomaron revista del estado del edificio y de las instalaciones. Sin embargo, al salir se encontraron con un grupo de trabajadores y delegados, identificados con el disidente gremio de la construcción Cerro Dragón que repudiaron el regreso del dirigente.

Los empujones entre quienes acompañaban a Cheuquepal y los obreros que intentaron evitar su reasunción motivaron la presencia de unos 30 efectivos policiales de Infantería que rodearon el edificio.

Se detuvo el tránsito por las calles adyacentes y finalmente Cheuquepal se retiró. Antes de hacerlo, dijo: "esto lo tiene que resolver la justicia. Ya sé que están esperando que nosotros tiremos un tiro. La Policía no hizo nada miró nomás", declaró.

En ese marco, el vocero de los trabajadores disidentes, Daniel Ojeda dijo: "no vamos a permitir que Cheuquepal vuelva, no puede seguir diciendo que representa a los trabajadores, él sabe que para seguir en el gremio tiene que tener 200 afiliados, y prácticamente ya no los tiene y nosotros ya tenemos 4.500", desafió.

Agregó que avanzan en la conformación legal de un gremio de la construcción, paralelo, que nuclea a los obreros de la construcción de los yacimientos petroleros y los que trabajan en obras de construcción en el ejido urbano de Comodoro Rivadavia. "Llevamos cerca de siete denuncias por día a la Secretaría de Trabajo por las condiciones de trabajo que hay en la ciudad, y acá esta claro que las autoridades no hacen nada sino no estaríamos en esta situación", cuestionó.

SIN FIN

Una par de horas después de que Cheuquepal se retiró del lugar, denunció públicamente que habían prendido fuego un vehículo que había sido alquilado para el traslado de afiliados y adjudicó el incidente a quienes cuestionaron su regreso.

El dirigente y militante justicialista también afirmó que el origen del conflicto es de carácter político y no gremial. Señaló como responsable a Darío Fernández, "el pastor que ahora está trabajando en Rawson, en un tema de capacitación" y "otros que hoy están trabajando en el municipio y en el gobierno provincial".

Indicó que de continuar este estado de situación el responsable será "el gobernador de la provincia. No sé qué es lo que quieren porque lo único que parece que quieren es hacer quilombo y la policía los protege. Yo creo que esto se va a volver a repetir, están esperando que haya un muerto. Por eso hago responsable al gobernador, al gobierno de la provincia", acusó.

Ojeda respondió estas denuncias expresando: "somos obreros cansados de que nos vendan. Nosotros tenemos a todos los obreros y vamos a seguir diciendo que no lo queremos acá. Nosotros no queremos enfrentamientos, ni estallido social, pero si esto sigue así con Cheuquepal las cosas se van a complicar", subrayó.

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