El chavismo ganó, pero perdió Caracas y gobernaciones clave

El oficialismo se impuso el domingo en 17 de los 22 estados. Sin embargo, la oposición triunfó en provincias ricas o más pobladas, como Zulia , Miranda y Carabobo. Y sorprendió con una victoria en la capital. La participación fue histórica.

Por: Telma Luzzani

Los candidatos del presidente Hugo Chávez ganaron 17 de las 22 gobernaciones en que se divide Venezuela pero sufrieron una importante derrota en bastiones estratégicos del país.?La oposición logró retener los estados de Zulia y Nueva Esparta (los dos únicos que habían ganado en los comicios de 2004) y sumó tres más: el de Táchira importante por ser limítrofe con Colombia y las ricas y pobladas gobernaciones de Carabobo y Miranda. Pero tal vez la más sorpresiva victoria opositora en las elecciones regionales del pasado domingo fue la Alcaldía Mayor de Caracas. El chavismo recibió dos resultados inesperados en esta capital: la derrota de su candidato chavista a alcalde mayor, el popular Aristóbulo Istúriz, una de las mayores espadas bolivarianas, y un revés en el Petare, la extensa villa miseria tal vez una de las mayores en América latina con una población de casi 1.500.000 de personas que se extiende sobre una de las colina caraqueñas.

Los analistas venezolanos coinciden en que, tanto en esta barriada pobre, como en los casos de Caracas y Miranda, el voto castigo no haya apuntado tanto contra las políticas de Chávez como, puntualmente, contra la pésima gestión de los funcionarios chavistas de esos municipios y gobernación. La inseguridad el tema de mayor preocupación en las zonas urbanas , las fallas en la recolección de la basura y los pozos en las calles tienen fastidiados a los electores de las grandes ciudades.En la salida del subte El Silencio, en la zona más céntrica de Caracas, un grupo de vendedores ambulantes chavistas compartía ayer su decepción. ¡Qué vamos a hacer. Fue un castigo.

Chávez tiene mucho traidor alrededor. El es bueno pero hay funcionarios que lo que ven es la platita! , dijo a Clarín, María, vendedora callejera de ropa femenina. Yo soy chavista y defiendo a muerte al presidente, pero ayer no voté porque no quiero apoyar a los sinvergüenzas de la alcaldía , agregó a su turno, enojado, José Mota (29) que se gana la vida vendiendo cigarrillos sueltos y alquilando celulares. José tiene seis móviles encadenados a una caja de madera. Como si fuera un teléfono público, el que lo necesita lo usa y paga 50 centavos de bolivar (unos 3 centavos de pesos) el minuto.Ayer, a media mañana, todos los diarios se habían agotado y nadie hablaba en la calle ni en los subtes de otra cosa que de política. Mal que me pese, ése es un logro de este gobierno. Ahora todos estamos más comprometidos con el país , dijo a esta enviada Angel (30), vendedor de zapatillas, en un enorme mercado próximo al Palacio presidencial de Miraflores.

A diferencia de anteriores eleccciones regionales con una alta abstención, en éstas hubo una participación histórica del 65,45%, muy probablemente por el fuerte llamado de la oposición y del oficialismo a participar. El presidente, durante la campaña, presentó estos comicios como un plebiscito sobre la marcha de su gobierno.El oficialismo ganó en 17 de 22 estados, algunos de ellos con índices que superaban el 60% (Vargas, Trujillo, Monagas) y hasta el 70% (Lara) pero perdió en otros cruciales. Así lo reconoció en la madrugada de ayer en un breve discurso, moderado, que terminó con un simple Venceremos pero sin el Patria o muerte que solía usar.La oposición supo dejar diferencias de lado y presentó en las elecciones regionales un candidato único con un programa de centroderecha. Tiene ahora el poder en Zulia, un estado económica y geoestratégicamente crucial porque de allí se extrae casi el 80% del petróleo que Venezuela exporta

.Es rico en agua, tiene el principal puerto del país y es limítrofe con Colombia. Su riqueza es tal que, antes de estas elecciones, hubo quienes se plantearon la posibilidad de que este estado propusiera una vía separatista al estilo de la Media Luna boliviana. Para este plan antichavista puede sumarse ahora otro estado limítrofe con Colombia: Táchira.Los estados de Carabobo y Miranda son fuertes en industria y demográficamente importantes. La alcaldía de Caracas no sólo es rica sino poderosa. En 2002, el intendente opositor Alfredo Peña jugó un papel crucial en el golpe para derrocar a Chávez. No obstante, por el momento la oposición carece de liderazgos importantes que puedan realmente presionar para un cambio de rumbo político en Venezuela.

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