Chávez podrá aspirar a la reelección ilimitada

Chávez podrá aspirar a la reelección ilimitada
Ganó con holgura el referéndum para modificar la Constitución
CARACAS.? Hugo Chávez podrá gobernar en Venezuela ilimitadamente. Con el 94% de los votos escrutados, la opción del sí obtuvo una contundente victoria de nueve puntos de diferencia sobre el no en el referéndum constitucional celebrado ayer.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, anunció, pasadas las 21.30 (hora local), que la enmienda constitucional sobre la reelección ilimitada había sido apoyada por el 54,3% de los votos, frente al 45,7% del no. La participación rozó el 70%, casi diez puntos por encima de la que hubo en el plebiscito de diciembre de 2007, en el que fue rechazada la reforma constitucional que proponía el presidente.

Apenas conocidos los resultados, "irreversibles", según Lucena, Chávez salió al "balcón del pueblo" del palacio presidencial de Miraflores para celebrar el triunfo con sus seguidores. "Ha ganado el sí, la verdad contra la mentira, la dignidad de la patria (?). Viva Venezuela; es una clara victoria del pueblo, de la revolución", gritó el comandante, para quien la enmienda sólo supone "un pequeño cambio constitucional". Luego citó al "gran Jorge Luis Borges", al sostener: "La patria no es nadie, la patria somos todos".

Chávez, a sus 54 años y tras una década en el poder, logró así su propósito de postularse a la presidencia del país sin límites temporales. Sin un adversario claro en las filas de la oposición y con la poderosa maquinaria estatal a su servicio, el líder bolivariano cuenta ahora con muchas posibilidades de alzarse con un triunfo en las elecciones generales de 2012.

El "pequeño cambio" sobre el que ayer se pronunciaron los venezolanos -que, en la última década, han acudido 15 veces a las urnas- permitirá postularse a la reelección ilimitada a todos los funcionarios elegidos por el voto.

En 2007, la reforma constitucional que planteaba la reelección ilimitada había sido rechazada por un escaso margen electoral.

Ya temprano el gobierno había insinuado que el triunfo podría ser abrumador. A las 17 (hora local), una hora antes de que se cerraran los centros de votación, el ministro de Economía y dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Alí Rodríguez, aseguraba que, según las estimaciones oficialistas, la tendencia a favor del sí era ya "irreversible".

"Hago un llamado a la oposición para que no se deje arrastrar por aquellos que quieren provocar incidentes", señaló Rodríguez.

Como réplica, Andrés Velázquez, dirigente opositor, pidió a sus seguidores que no se dejaran "engañar" por las "mentiras" del oficialismo.

Horas antes, a las 13, y fuertemente escoltado, Chávez había votado en el barrio 23 de Enero, un bastión del oficialismo (ver aparte).

"Esta es la primera vez que una Constitución se pretende modificar a través de una consulta popular; aquí se hicieron muchos cambios a espaldas del pueblo; eso ya acabó en Venezuela", declaró el comandante.

Chávez aprovechó su breve alocución para expresar algo que, hasta entonces, no había dicho con claridad: "Soy consciente de que se está decidiendo mi destino político".

Quizá confiado en la victoria por el gran despliegue de recursos humanos y materiales que ha dedicado a la campaña, el líder bolivariano daba a entender que la de ayer era la última oportunidad para lograr su objetivo de postularse a la presidencia del país ilimitadamente.

Para Chávez, el enemigo ayer era la desmotivación en el seno del PSUV, una de las causas de la derrota de 2007. Es por eso que, en algunos barrios de la capital, como el propio 23 de Enero, el chavismo movilizó vehículos para "ayudar" a algunos vecinos a que ejercieran su derecho al voto.

Normalidad

Sólo algunos hechos aislados empañaron la normalidad que presidió la jornada electoral. Las autoridades informaron de la detención de unas 70 personas por delitos electorales, como la destrucción de material electoral, proselitismo político y doble voto.

En algunos centros de votación, la oposición denunció irregularidades relacionadas, en la mayoría de los casos, con la falta de fiabilidad de la tinta indeleble que debía marcar el dedo meñique de los votantes.

A media tarde, agentes de los servicios de inteligencia se presentaron en una sede del movimiento estudiantil en Caracas donde se encontraba el dirigente universitario Ricardo Sánchez. "Irrumpieron armados con pistolas, nos pusieron contra la pared, supuestamente buscando armas", declaró Sánchez a la prensa. No hubo detenidos ni explicación oficial por el operativo policial.

Previamente, los líderes estudiantiles habían declarado su confianza en la "victoria de Venezuela" y animaron a los electores a seguir acudiendo a las urnas. David Smolansky, delegado de la Universidad Católica Andrés Bello, convocó a la sociedad civil a estar presente en el recuento de votos para "vigilar" el conteo.

En los más de 11.000 centros de sufragio, custodiados por miles de soldados, los partidarios de ambas opciones podían contar con testigos de mesa para supervisar los sufragios.

Los observadores internacionales de una docena de países acreditados para supervisar la consulta (entre ellos la Argentina) destacaron la "rapidez" con la que se desarrollaba el proceso de votación. Wilfredo Penco, magistrado de la Corte Electoral de Uruguay, declaró que los venezolanos estaban "ejerciendo con gran vocación cívica el derecho al sufragio".

54,3%

De los votos fueron para el sí 45,7%

De los votos fueron para el no

* La pregunta: "¿Aprueba usted la enmienda de los artículos 160, 162, 174, 192 y 230 de la Constitución, que amplía los derechos políticos del pueblo con el fin de permitir que cualquier ciudadano o ciudadana en ejercicio de un cargo de elección popular pueda ser sujeto de postulación como candidato o candidata para el mismo cargo por el tiempo establecido constitucionalmente?".

* Población: 28 millones de habitantes.

* Votantes: estaban habilitados 16,5 millones, 57.358 de ellos registrados en el exterior, incluidos 15.846 venezolanos en Miami.

* Mesas: hubo 34.632 mesas electorales, todas automatizadas, en 11.297 centros en los 22 estados y el Distrito Capital.

* Seguridad: cerca de 140.000 militares estuvieron a cargo de la seguridad y de la logística, incluidos 35.000 reservistas.

* Registro de huellas: en los comicios se utilizaron más de 12.000 máquinas denominadas "cazahuellas", con las que se buscó evitar que algún elector votara más de una vez.

* Crecimiento del PBI: 4,8% en 2008.

* Inflación: el índice nacional de precios cerró 2008 en 30,9%, el más alto de la región.

* Desempleo: al cierre de 2008 la tasa alcanzó el 6,8%, o 600.000 desempleados.

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