Chávez lanzó un banco "socialista"

El caudillo oficializó el comienzo de las operaciones del estatal Banco Bicentenario, del que forman parte tres de los ocho pequeños bancos intervenidos en las últimas semanas, con la entrega de créditos hipotecarios
El Banco Bicentenario es el resultado de la fusión de los bancos Central, Bolívar y Confederado, intervenidos semanas atrás por "irregularidades", con el estatal Banfoandes.

"¡Banco Bicentenario Universal para el socialismo, para el desarrollo!", afirmó el mandatario venezolano durante un acto realizado en el palacio presidencial de Miraflores.

"El banco no sólo cambia de nombre, cambia de orientación y ética, ahora es un banco socialista (...) y se convierte en un instrumento de la lucha por la igualdad", agregó el presidente rodeado por todo su equipo económico.

A principios de este mes, el presidente venezolano anunció que hoy reabriría el Banco Bicentenario, que finalmente quedó integrado por tres entidades intervenidas y por el estatal Banfoandes, para dar paso a una nueva entidad pública.

La nueva entidad financiera, bautizada por Chávez como Banco Bicentenario Universal, cuenta con una red integrada por 387 oficinas distribuidas por todo el territorio venezolano, un millón de clientes y se convierte en el quinto banco venezolano por volumen de depósitos.

En las últimas semanas ocho pequeños bancos fueron intervenidos en Venezuela por "irregularidades".

La Superintendencia Nacional de Bancos (Sudeban) venezolana detectó "irregularidades" en esas ocho entidades, que representan menos del 7% de los depósitos del sistema financiero venezolano.

Entre estas "irregularidades" cometidas por las entidades financieras figuran el aumento de capital sin especificar el origen de los fondos y el incumplimiento con los índices patrimoniales, según la información oficial.

El saneamiento de los tres pequeños bancos que reabren a partir de hoy costó al Estado venezolano 92,7 millones de bolívares (43,1 millones de dólares), según medios locales.

Con la adquisición de las tres entidades rehabilitadas, el Estado dominará el 25% de los depósitos del sistema a través de su red bancaria, constituida por cinco entidades, entre ellas el Banco de Venezuela, el tercero más grande del país, comprado en mayo pasado al grupo financiero español Santander.

Tras la conclusión de la rehabilitación de los bancos Bolívar, Confederado y Central, continúa el proceso de intervención de otras otras tres entidades cerradas por irregularidades: los bancos Baninvest, Banco Real y Banorte.

Por su parte, los bancos Canarias y ProVivienda fueron liquidados y sus clientes comenzaron a recibir hasta 10.000 bolívares (4.651 dólares) del Fondo de Garantías de Depósitos (Fogade), a lo que por ley está obligado el Estado venezolano.

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