"Con Chávez estaríamos mejor"

Por Jorge Oviedo

Hay quienes creen que el gobierno del matrimonio Kirchner podría hacer lo mismo que el presidente Hugo Chávez con el sector empresario después de las elecciones. Pero algunos empresarios dicen que no es posible que eso pase: "Chávez ha tomado empresas y pagado por ellas; los Kirchner no tienen plata para hacerlo". Pero el razonamiento no es tranquilizador; la conclusión es que pueden intentar quedarse con las compañías sin pagar por ellas.

Al fin y al cabo, no hubo indemnización para los franceses, que se quedaron sin Aguas Argentinas. Ni siquiera ha habido inicio de un proceso de expropiación para Aerolíneas Argentinas, que es manejada por el Gobierno mientras Marsans sigue como propietario legal. Y tampoco ha habido indemnización para las AFJP, y las acciones privadas por las que el Estado no pagó nada son usadas incluso antes de los comicios para entrometerse en las empresas. En el colmo de la ironía, un empresario dice: "Con Chávez estaríamos mejor".

Pero aun si se cree que habrá un accionar chavista, conviene seguir su lógica. "En Venezuela, el gobierno se quedó con el control del petróleo porque así se quedó con la caja. Para poder hacerlo tenía una empresa petrolera que opera el negocio, y eso aquí no existe. Los Kirchner tendrían que operar las aceiteras que producen y exportan derivados de soja; sería una locura", dice un ejecutivo que intenta desentrañar el futuro.

El disparador de todos los temores ha sido la estatización en Venezuela de tres compañías de Techint, que ya había sufrido lo mismo con Sidor. Chávez, después de largas y difíciles negociaciones, había acordado pagarle al grupo US$ 1970 millones, de los cuales desembolsó sólo 400 millones. "No era un mal precio", señaló alguien con gran conocimiento de esa clase de negociaciones, y aclara: "Es evidente, por cómo reaccionó, que Techint sabe que no va a cobrar el resto del dinero, porque, si no, no habría reaccionado con tanta dureza; la señal es que la colocación de directores, la prohibición de distribuir dividendos son una clara avanzada: vienen a morder la renta empresaria".

¿Adónde más podrían ir los Kirchner por fondos frescos? En la mira podría estar el reintento de nacionalizar el comercio exterior de granos. "Les morderían el margen a las grandes traders que exportan. «¿Quién va a querer defenderlas?», estarán pensando", dice un hombre del sector. Otra posibilidad es gravar las rentas financieras. "Hay un proyecto en el Congreso", alerta un financista. "Parece inevitable que sean gravadas las ganancias por la compra y venta de acciones", subraya.

Entre los banqueros también hay alarma. La nacionalización es el temor extremo. El Gobierno no se quedaría con la propiedad de las entidades; todas ellas operarían por cuenta y orden del Banco Central. Eso, o la colocación compulsiva de un bono como encaje por el 30% de los depósitos, calculan. La única esperanza es que la cercanía de Carlos Heller (Credicoop) y Jorge Brito (Banco Macro) con el poder salve al sector. "Si el Macro y el Credicoop hubieran tenido una AFJP grande, no las habrían nacionalizado", dicen.

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