Chávez se declara marxista en un mensaje ante el Congreso

Fue en el discurso anual de gestión de gobierno. Defendió los cortes de energía.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez se declaró ayer "marxista" en su discurso de gestión de gobierno ante la Asamblea Nacional (Congreso), al defender su proyecto de gobierno que suele llamar "socialismo del siglo XXI". A la vez, llamó a la calma por los planes de cortes de energía eléctrica diseñados para contener el déficit energético que sufre el país.

"Por primera vez asumo el marxismo, como asumo el cristianismo y bolivarianismo. Asumo el marxismo, asumo el bolivarianismo, el martianismo, el sandinismo, el sucrismo y mirandismo. Pero el marxismo es sin duda la teoría más avanzada en la interpretación de la historia, de la realidad concreta de los pueblos", señaló el presidente durante la entrega anual de su discurso ante el Parlamento reunido en pleno junto a funcionarios de su gobierno.

En su mensaje al Congreso sobre la gestión de gobierno de 2009, dijo que el marxismo es la teoría "más avanzada en la interpretación científica de la historia, de la realidad y es sin duda la más avanzada hacia el mundo que Cristo vino a anunciar en la Tierra".

En otro tramo de su discurso, el mandatario se interrogó: "¿Quién puede imaginarse a Cristo capitalista? Cristo era más radical que cualquiera de nosotros, él dijo que más fácil sería que un camello entrara por el ojo de una aguja que un rico entre al reino de los cielos. No lo digo yo, lo dijo Cristo", indicó el mandatario.

Asimismo, Chávez defendió el racionamiento de la luz eléctrica que se impuso esta semana por la extrema sequía de los últimos meses, que obligó a cortes eléctricos programados que causaron la molestia de la población.

"La causa única del racionamiento es la sequía. Si no hubiéramos entrado en esta sequía no hubiera necesidad del racionamiento, esa es la única razón, es la única razón de la dieta eléctrica. Pero hay que aplicar bien los planes de racionamiento", indicó. El presidente venezolano ordenó el jueves la suspensión de un plan de cortes eléctricos, al reconocer que fue mal aplicado, y pidió revisar el programa.

"Pido calma al pueblo y tranquilidad porque aquí hay un gobierno al frente de la situación. El gobierno no tiene complejos en reconocer errores", indicó.

Según los argumentos oficiales, el plan de cortes fue atribuido a la necesidad de enfrentar la reducción en el nivel de la represa de El Guri, en el sureste del país, que suministra cerca del 80 por ciento de la energías que se consume al año. Pero la oposición y los analistas rechazaron esos argumentos y afirmaron que los cortes tienen su razón de ser en la falta de inversiones en la infraestructura y en la imprevisión del gobierno para crearse sistemas alternativos, hecho aún más grave –dijeron– por tratarse de un país que es el quinto productor petrolero de todo el planeta.

Chávez dijo que no enumeraría la cifras macroeconómicas del país en 2009, pero aseveró que la pobreza bajó a la mitad, gracias a los programas de su gobierno.

Sin embargo, lo concreto es que Venezuela encara perspectivas de un tiempo delicado para 2010. El último año, por primera vez en un lustro, el país tuvo crecimiento cero, la inflación traspasó el 30% –la más alta de la región– y el desempleo sigue en alza, en especial por la caída de la actividad industrial y un descenso del consumo. Para colmo, el Estado venezolano enfrenta una mayor dificultad para conseguir recursos ante el estancamiento de los precios internacionales del petróleo, su principal recurso, luego de que hasta junio último el barril cotizara en niveles cercanos a los 150 dólares.

Como un modo de corregir la situación, el gobierno dispuso el viernes una fuerte devaluación, criticada por analistas y empresarios con el argumento de que plancharía la economía y dispararía la inflación. El bolívar se mantenía en 2,15 por dólar desde 2005. Ahora hay en Venezuela dos precios oficiales del dólar: 2,60 para productos de primera necesidad e importaciones del sector público; y 4,30 para el resto de los productos y la venta de los dólares obtenidos con el petróleo.

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