Chávez complicado por bonos argentinos

Chávez complicado por bonos argentinos
Las entidades eran grandes operadoras de Boden 2015. La oposición ya había denunciado una bicicleta financiera con complicidad de funcionarios. El líder bolivariano amenazó con estatizar todo el sistema bancario.
Hugo Chávez, el gran prestamista de la Argentina de los últimos años, pagó cara su generosidad con el país. Tuvo que cerrar ayer cuatro bancos privados (el Canarias, el BanPro, el Confederado y el Bolívar Banco) por estar sospechados de haber realizado operaciones ilícitas que generaron un enriquecimiento infundado. Maniobras financieras con los bonos de deuda argentina están en el medio de la escena. Amenazó con estatizar a todo el sistema bancario.

"Les digo algo a todos los banqueros privados del país: al que se resbale le voy a quitar el banco, del tamaño que sea, no me importa nada. ¿Quieren que nacionalice la banca? Bueno, yo no tengo problema en hacerlo", aseguró Chávez en su programa Aló, presidente.

Las investigaciones comandadas por la Superintendencia de Bancos bolivariana comenzaron el 20 de noviembre y fueron motivadas por aumentos de capital sospechosos, incumplimiento en el porcentaje de las carteras de los bancos destinadas a áreas productivas del país, así como problemas en la solvencia.

Los primeros diez días, la intervención del gobierno no interrumpió la actividad de los bancos. Pero el ministro de Economía, Alí Rodríguez, anunció ayer que para obtener mejores resultados se continuará con la investigación a puertas cerradas. El gobierno venezolano garantizará los depósitos de los ciudadanos así como también los derechos de los trabajadores y acreedores de estas compañías.

Chávez no dio detalles de cuáles son los mecanismos ilegales de los que sospecha. Pero los bancos investigados tienen relación con los bonos de deuda argentina que el gobierno de Néstor Kirchner negoció con su par venezolano.

El Banco Canarias de Venezuela ofrece a sus clientes, entre su gama de opciones de inversión, el título argentino Boden 2015. Las cuatro entidades eran propiedad del empresario "boliburgués" (afín al Gobierno) Ricardo Fernández Barruecos, uno de los principales involucrados en la bicicleta financiera que hizo el gobierno de Chávez con los bonos argentinos.

En un contexto de escasas chances de financiamiento externo el ex presidente Kirchner recurrió a Chávez. Entre 2003 y 2008, la Argentina le vendió títulos de deuda a Venezuela por 6.000 millones de dólares. La operación generó revuelo tanto en Buenos Aires como en Caracas. Los analistas argentinos criticaron la colocación de títulos en el país caribeño por la elevada tasa de interés que se le pagó (15%). El escándalo se desató cuando en 2005 Chávez compró bonos por u$s 1.500 millones y al poco tiempo se deshizo de ellos, provocando el derrumbe de los precios de esos títulos.

En ese momento comenzó a rodar la bicicleta financiera con los papeles argentinos. El Estado bolivariano compró los bonos en dólares tomando la paridad oficial de la divisa, los convirtió en notas reestructuradas a través de la banca privada y luego los vendió en el mercado secundario a bancos internacionales cotizándolos al valor del dólar paralelo. Con ese proceso, tanto el Estado como los bancos privados se enriquecieron considerablemente. Ahora Chávez va por las entidades de aquellos que fueron sus aliados. Fernández Barruecos está en prisión por enriquecimiento ilícito desde hace 10 días. Henry Ramos Allup, secretario general de Acción Democrática, aseguró que los negocios contaron con "el visto bueno ciego y cómplice" de la Superintendencia de Bancos. "En papeles del Estado, bonos de Pdvsa, bonos argentinos intervinieron funcionarios públicos como el presidente de Pdvsa y sus agentes", afirmó.

Más de 10 mil millones oscuros

El diputado opositor, Ismael García, denunció al ex ministro de Finanzas, Rafael Isea, por irregularidades en la operatoria financiera. Otro sector también apuntó a Rafael Ramírez, titular de la petrolera PDVSA.

García pidió a la Fiscalía General de la República de Venezuela que indague los movimientos autorizados por el ex funcionario. "El daño al patrimonio es oceánico. Se estima que, entre 2004 y lo que va de 2009, se colocaron más de u$s 10 mil millones de notas estructuradas y bonos argentinos sin que se conozcan las condiciones financieras de esas colocaciones, con una ganancia para los operadores de más de u$s 1.500 millones, lo que constituyó el negocio más rentable de Venezuela, pero también el más formidable ilícito que se haya realizado en el país y que deja atrás de manera sobrada los emblemáticos casos de corrupción", declaró el diputado. García denunció que el Estado venezolano se convirtió en estafador al adquirir los bonos a dólar oficial y luego venderlos afuera a dólar paralelo.

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