Chávez compara a Uribe con traidor a Bolívar y remonta el conflicto

A poco de conmemorarse el bicentenario de la independencia de varios países de América, el bolivariano echó mano de la historia para atizar su conflicto con su homólogo de Colombia, con quien prácticamente rompió relaciones
En un reciente evento, el controvertido mandatario calificó a Uribe como descendiente de Francisco de Paula Santander, quien acompañó al prócer Simón Bolívar en la campaña de independencia de comienzos del siglo XIX y posteriormente fue exiliado, acusado de traición y de intentar asesinar al Libertador.

En casi cada discurso, Chávez, un militar retirado de 55 años, se declara hijo de Bolívar, hace referencia a sus memorias y promete mantener vivas sus ideas.

En los últimos días, en medio de una renovada disputa con su vecino -uno de los principales aliados de Estados Unidos en la región-, ha recrudecido sus señalamientos y comparaciones.

"Santander asesino, Santander traidor, enemigo de Bolívar y enemigo de la patria y pro yanqui además", dijo un efusivo Chávez durante un acto el pasado fin de semana, entre aplausos y aclamaciones de un grupo de seguidores vestidos de rojo.

"Uribe es de los hijos de Santander, es la misma línea, nosotros somos los hijos de Bolívar y estamos en la misma batalla", agregó el mandatario, quien calificó a su colega de "matón y mafioso" y lo acusó de traidor de la patria por su estrecha relación con Estados Unidos.

La tensión entre ambos ha subido a uno de sus puntos más álgidos, después de que Uribe firmó con el Gobierno de Washington un acuerdo que le permite a soldados estadounidenses la utilización de siete bases militares en territorio colombiano para combatir el narcotráfico y el terrorismo.

Chávez, con una década en el poder, ve en el pacto el riesgo de una potencial invasión norteamericana a su país, con enormes reservas de petróleo. Ante ello, el "presidente-comandante" -como le dicen sus seguidores- bajó al mínimo las relaciones comerciales con Colombia y lanzó palabras que han sido interpretadas como tambores de guerra.

Ánimos exacerbados

Precisamente, para algunos expertos, Chávez, además de querer consolidar el sueño de Bolívar, busca exacerbar los ánimos entre sus seguidores en medio del conflicto con Uribe.

"Ahora eso ha llegado a la hipérbole, los que se adjudican la herencia de la bondad manejan la idea de que la herencia de la maldad se encuentra encarnada en el presidente Uribe. Es una lectura errónea", dijo a Reuters el historiador venezolano Elías Pino.

"Y como él (Chávez) se considera el heredero de Bolívar, pero también el Ejército venezolano es el heredero del Ejército Libertador, ahí encuentra planteamientos de preguerra que le caen de perlas porque no sorprende que en algún lugar vayan a calar", agregó. Seguidores de Chávez validan los comentarios del líder en la similitud entre Santander y Uribe, según ellos, en el

sentido de dividir el proceso de integración de los países de la región en sus respectivas épocas.

"No es cualquier exacerbación, ni creo que el presidente Chávez está haciendo un silogismo, está haciendo una comparación histórica entre unos dirigentes que dividieron la República de Colombia y un dirigente que hoy quiere torpedear el proceso de la Unasur", dijo el diputado Roy Daza, presidente

de la Comisión de Política Exterior de la Asamblea Nacional.

Chávez fue el principal impulsor de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

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