Chávez buscará hoy el "sí" para perpetuarse en el gobierno.

Alrededor de 17 millones de venezolanos están convocados a las urnas para definir si se efectuará una enmienda en la Constitución de ese país que permita al mandatario venezolano la reelección ilimitada.
Alrededor de 17 millones de venezolanos están llamados a las urnas hoy para decidir si se efectuará una enmienda de la Constitución que posibilitaría que el presidente y quienes ocupan cargos públicos fuesen reelectos de forma ilimitada.

La votación será decisiva para el proyecto socialista que impulsa el presidente Hugo Chávez, quien a principios de mes cumplió 10 años de haber llegado al poder y busca la oportunidad de seguir en el mando hasta 2019.

Los casi 17 millones de electores convocados acudirán a 11.600 centros electorales y usarán el ya tradicional sistema de voto electrónico. Alrededor de 140 mil efectivos militares tendrán a cargo la operación de seguridad del proceso.

Las últimas horas de campaña fueron utilizadas tanto por los partidarios de Chávez como por los opositores para llamar a la participación, haciendo énfasis en que el voto es secreto. Al llamado se sumaron los obispos católicos, que pidieron a las partes que acepten la voluntad popular y que se garantice que todos los ciudadanos puedan ejercer su derecho.

El proceso previo a la consulta tuvo un final polémico, ya que el gobierno expulsó del país al diputado español Luis Herrero, a quien se le negó la acreditación como veedor internacional luego de calificar a Chávez de "dictador" en una reunión con dirigentes de

oposición.

La Cancillería informó que cumpliendo con instrucciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) procedió a "invitar" a Herrero a abandonar el país, a fin de "preservar el clima de paz y garantizar el normal desarrollo del proceso electoral" de hoy.

Chávez calificó de "indigna" la actitud del eurodiputado y expresó tener confianza en que el incidente no afectará las relaciones con España.

"Lamento que venga un ciudadano de otro país, miembro del Parlamento Europeo, a irrespetar a Venezuela, al pueblo e instituciones venezolanas", dijo Chávez en una rueda de prensa.

La expulsión del eurodiputado fue efectuada por las autoridades a pedido del CNE, que calificó de irrespetuosas sus declaraciones en las que también pidió un proceso transparente. Poco antes, los eurodiputados que esperan ser aceptados como observadores denunciaron que la expulsión violaba los derechos de su compañero.

El portavoz del grupo, Carlos Iturgáiz, afirmó que Herrero no fue "invitado" a abandonar el país como dijo el gobierno sino que fue sacado "a la fuerza" sin equipaje, sin sus medicinas y sin su pasaporte.

El tema de la reelección ya fue consultado a los venezolanos en 2007, cuando Chávez propuso un proyecto de reforma para 69 artículos de la Constitución que fue rechazado en las urnas. Esta vez la propuesta no se limita a la autoridad presidencial, ya que se basa en una enmienda de reelección para todos los cargos públicos.

Al mandato de Chávez le quedan cuatro años y si la enmienda fuera aprobada, el presidente tendría luz verde para postularse al cargo en los comicios de diciembre de 2012.

Chávez insistió en que respetará los resultados de la consulta, al tiempo que advirtió que neutralizará a cualquier sector que intente desconocer la voluntad popular y generar violencia.

"Vamos a respetar los resultados, sean cuales sean, y si hubiera algún sector del país que desconociera estos resultados y tratara de montar sobre ellos la violencia, nos encargaremos de neutralizarlos siempre en el marco de la Constitución y las leyes de nuestra República Bolivariana", afirmó. Además aseguró que la oposición está en un estado psicológico de "desesperación" frente a la consulta y le advirtió que no se atreva atentar contra el orden y el clima de tranquilidad del país.

El mandatario denunció que la oposición se está preparando para "desconocer el triunfo del pueblo" y después denunciar un fraude para generar alteraciones del orden.

Los sondeos de opinión daban un equilibrio en las tendencias, con una ligera inclinación a la aprobación de la enmienda y las mayorías de las encuestadoras previendo un desenlace ajustado.

Al igual que 2007, la propuesta de reelección de Chávez enfrenta el movimiento estudiantil universitario, que se mantuvo en la calle animando a los sectores de oposición y llamando a los electores a la participación.

Los estudiantes terminaron la campaña el viernes repartiendo volantes impresos en las principales calles de Caracas y explicaron las razones por las cuales se oponen a la enmienda.

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