Chávez se apoya en petródolares para contraponerse a Washington

El presidente venezolano fue el protagonista principal de la clausura de la Alianza Bolivariana para América (ALBA) que se realizó ayer en Cochabamba, Bolivia. "La pretensión del imperio es una amenaza contra nosotros", disparó Hugo Chávez, rodeado de representantes de nueve países latinoamericanos. Caracas brinda a los socios de ese bloque beneficios exclusivos para abastecer sus economías de petróleo con créditos especiales.
"Estados Unidos pretende convertir a Colombia en la Israel de América latina". La acusación fue ayer reiterada por el presidente venezolano Hugo Chávez, que volvió a referirse al convenio entre Bogotá y Washington para ejercicios militares conjuntos en el país limítrofe. Chávez lanzó la crítica ante un auditorio amigo y testeado: los mandatarios de la Alianza Bolivariana para América (ALBA), que por séptima vez se reunieron ayer, en Bolivia. "La pretensión del imperio es una amenaza contra todos nosotros", dijo Chávez, y presionó para crear un Consejo de Defensa de las nueve naciones que integran el ALBA. "Si está la OTAN, ¿por qué nosotros no podemos crear una alianza de defensa? No nos pueden prohibir a países soberanos hacer una alianza militar defensiva para cruzar soldados, equipamiento y logística". La idea ya había sido arrojada en Venezuela por el líder libio Muammar Gadafi en la reciente Cumbre Africa-América del Sur. El dictador africano había propuesto crear una organización del tratado del Atlántico Sur.

Chávez apunta ahora a sumarle un perfil castrense a su ya sólida expansión energética por América Latina a través de Petrocaribe, la alianza petrolera montada desde Caracas entre algunos países del Caribe.

La iniciativa permite a Estados caribeños aliados a Chávez comprar petróleo venezolano subsidiado, en condiciones de pago preferencial.

El proyecto continental, lanzado en 2005, permite que las naciones del Caribe compren hasta 185.000 barriles diarios de petróleo. Chávez otorga facilidades para que sus socios paguen el crudo con trueque: Cuba, por ejemplo, suele abonar con servicios médicos.

Las naciones favorecidas pueden pagar sólo el 40% del precio del crudo, mientras el resto de la factura se cancela mediante préstamos a 25 años, al 1% de interés y con dos años iniciales de gracia. La mayor debilidad del esquema regional chavista es el desplome del precio en dólares del barril, algo que compromete su influencia externa y pone en jaque sus cuentas nacionales.

El acuerdo de Petrocaribe blinda el abastecimiento energético necesario para países como Cuba, República Dominicana, Antigua y Barbuda, las Bahamas, Belice, Dominica, Guatemala, Nicaragua, Guyana, Honduras (antes del golpe de Estado), Jamaica y Surinam. En marzo, Panamá pidió su admisión. También se benefician Ecuador y Bolivia.

No es la primera vez que el mandatario venezolano se coloca en paladín del sentimiento antiestadounidense de la región. Ya en 2005, durante la IV Cumbre de las Américas celebrada en Mar del Plata, Chávez libró una batalla mediática y discursiva para abortar el proyecto de Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

Pero fue su sucesor en la Casa Blanca, el republicano George W. Bush, quien tuvo que dar marcha atrás con la intentona continental, tras la ofensiva bolivariana en Argentina, que contó con el apoyo político del anfitrión, el ex presidente argentino Néstor Kirchner.

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