Chávez ahora se acerca a las firmas extranjeras.

Quiere que exploten el petróleo venezolano.
CARACAS.- El presidente Hugo Chávez, presionado por la caída de los precios del petróleo, que amenaza con paralizar sus esfuerzos por establecer un Estado socialista, está cortejando de nuevo a las compañías petroleras occidentales.

Hasta hace poco, Chávez había castigado a las firmas extranjeras establecidas en Venezuela al nacionalizar sus campos petroleros, ocupar sus oficinas con agentes fiscales e imponerles aumentos en el pago de derechos.

Sin embargo, enfrentados al desplome de los precios y a una baja en la producción nacional, importantes funcionarios del gobierno comenzaron a solicitar recientemente ofertas en licitaciones a algunas de las compañías petroleras occidentales más importantes (incluyendo a la estadounidense Chevron, la angloholandesa Royal Dutch/Shell y la francesa Total) prometiéndoles acceso a algunas de las reservas de crudo más grandes del mundo, de acuerdo con ejecutivos del sector energético y consultores de la industria en Venezuela.

El viraje muestra cómo la crisis financiera mundial está obstaculizando la agenda ideológica de Chávez y sacando a relucir su lado pragmático. En juego está nada menos que la estabilidad económica del país y la propia permanencia del presidente en el poder.

Con los precios del petróleo tan bajos (menos de 40 dólares el barril), los viejos problemas de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) se han vuelto mucho más difíciles de ignorar.

Recibir con los brazos abiertos a las compañías occidentales puede ser la única manera de apuntalar a Pdvsa y poner a flote los programas sociales, como los de salud pública y educación superior para los pobres, que hasta ahora han sido posibles gracias a los ingresos petroleros.

"Si la vuelta de las compañías petroleras extranjeras es necesaria para su supervivencia política, entonces Chávez lo hará´´, dijo Roger Tissot, experto de Gas Energy, una empresa consultora brasileña. "Chávez es un militar que entiende que perder una batalla puede suponer ganar la guerra", añadió.

Aunque los nuevos proyectos petroleros no estarán en producción hasta dentro de varios años, Chávez ya está mirando más allá del final de su mandato actual, que acaba en 2012. Para ello, promueve un referéndum sobre la reelección indefinida que podría celebrarse el mes que viene.

Rama de olivo

En años recientes, Chávez ha preferido hacer negocios con petroleras estatales de países como Irán, China y Bielorrusia. Pero estas sociedades no lograron revertir la caída en la producción petrolera de Venezuela. Ahora se espera que las autoridades venezolanas comiencen a revisar los planes de licitación de las compañías para nuevas áreas de la Faja del Orinoco, zona del sur del país con una reserva estimada de 235.000 millones de barriles de crudo recuperable.

La rama de olivo de Chávez a las petroleras occidentales llega después de la nacionalización de sus campos en 2007. Dos de ellas, Exxon Mobil y Conoco Phillips, se fueron del país y aún libran batallas legales por sus inversiones perdidas.

El gobierno venezolano no tiene muchas opciones, ya que las nacionalizaciones en otros sectores, como el del acero y la agricultura, alimentan una fuga de capitales y dejan al país dependiente del petróleo en un 93% en sus ingresos por exportaciones.

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