Chávez advierte sobre una guerra civil regional

Acusó a EE.UU. por el golpe y dijo que el conflicto puede extenderse
LA PAZ.- Encabezados por el mandatario venezolano, Hugo Chávez, los mandatarios de izquierda de la región renovaron ayer su respaldo al derrocado presidente hondureño Manuel Zelaya y advirtieron que la crisis podría derivar en una "guerra civil que podría desparramarse sobre América Central".

Chávez fue invitado ayer por su par y aliado boliviano, Evo Morales, a participar de las celebraciones del bicentenario del levantamiento de la ciudad de La Paz contra el dominio español. Al festejo también asistieron los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Paraguay, Fernando Lugo, que también aprovecharon la ocasión para respaldar a Zelaya.

"La situación de Honduras tiende a complicarse, se tensa más, y ojalá Dios no lo quiera, pero podría terminar en una guerra civil que podría desparramarse sobre América Central", dijo Chávez.

El mandatario venezolano afirmó que Zelaya, uno de sus aliados políticos, está dispuesto a regresar por tierra o agua a Honduras para retomar la presidencia "hasta a morir". Chávez agregó que había hablado con Zelaya por teléfono anteayer, aunque no precisó dónde se encontraba el mandatario centroamericano.

"Ayer [por el miércoles] conversé por teléfono con él y me dijo: «Hugo, yo no sé si voy a morir, pero yo voy a Honduras»", afirmó Chávez.

El presidente venezolano agregó que, durante su conversación, Zelaya le había contado: "Honduras tiene muchas fronteras de tierras y agua, yo no voy a estar dando vueltas por el mundo, no voy a terminar dando lástima, prefiero morir en territorio hondureño".

Sus declaraciones coincidieron con las de la canciller del gobierno depuesto de Honduras, Patricia Rodas, que también participó de las celebraciones en La Paz, donde dijo que Zelaya está en camino a su país.

Chávez también acusó al Departamento de Estado norteamericano de estar detrás del golpe en Honduras, aunque le quitó responsabilidad al presidente Barack Obama.

"El presidente Obama está entre la espada y la pared; yo creo que a Obama no le informaron" sobre el golpe de Estado, afirmó.

"Este golpe lo dio el Departamento de Estado, no tenga usted la menor duda, que nadie tenga aquí la menor duda", dijo. Y luego agregó: "Los militares de Honduras no hubieran dado un paso sin la aprobación de los militares de la base de los Estados Unidos que está en Honduras y sin la aprobación del Departamento de Estado".

El presidente venezolano ya pidió el fin de semana a Obama que retirara las tropas estadounidenses de Honduras para demostrar su rechazo al golpe que depuso a Zelaya el 28 de junio pasado.

Obama y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, rechazaron el golpe que depuso al presidente Manuel Zelaya, y el Pentágono suspendió la cooperación militar con el nuevo régimen del país centroamericano.

Pero, según Chávez "el imperio es el imperio".

"El imperio está vivo, ¿alguien quiere comprobarlo? Ahí está Honduras porque ahí está la mano cruda y bestial del imperio yanqui tratando de revertir" la democracia en ese país, sentenció el mandatario bolivariano.

Respaldo

La crisis política en Honduras dominó las celebraciones que reunieron en la capital boliviana a Morales, Chávez, Correa y Lugo. A los actos también asistieron Rodas y delegaciones de Cuba, Chile, Brasil, la Argentina y España.

En su discurso central, Morales atacó a los militares hondureños que destituyeron a Zelaya, cuestionó la dependencia de éstos de Estados Unidos y deploró el papel de la jerarquía católica del país centroamericano.

"Estoy convencido de que en Honduras va a fracasar ese golpe de Estado. Todo nuestro apoyo al pueblo hondureño que lucha por su liberación", afirmó Morales, que reiteró su apoyo a Zelaya, cuyo país integra la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) junto con Cuba, Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia.

El gobernante boliviano insistió en denunciar la dependencia de los militares hondureños con el Comando Sur estadounidense, al que acusó de propiciar el golpe de Estado contra Zelaya.

"Hemos conversado [entre los] hermanos presidentes: esa dependencia de las fuerzas armadas de América latina ante Estados Unidos tiene que terminar, pues desde Estados Unidos se enseña a los militares a identificar a los movimientos sociales como sus enemigos internos", argumentó.

Correa anunció que el siguiente paso para aumentar la presión sobre Micheletti será solicitar a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que desconozca el resultado de las elecciones que planea convocar el gobierno de facto.

"Hemos sugerido una nueva asamblea de la OEA para desconocer cualquier elección que se lleve a cabo por parte de un gobierno de facto, porque la estrategia de los golpistas es quemar tiempo para llegar a las elecciones de noviembre, lavarse la cara, cambiarse el vestido y decir «aquí no pasó nada»", señaló.

En tanto, Lugo dijo que América latina no puede dejar de oír "el grito desgarrador" de Honduras.

"No podemos dejar de recordar ni de oír ese grito desgarrador que viene de las profundidades de Honduras", afirmó el gobernante paraguayo, que envió desde La Paz "el abrazo del pueblo boliviano, latinoamericano" a Zelaya, "con la ilusión y la esperanza de que el proceso latinoamericano sea un proceso sin retorno".

"Queremos naciones que fomenten la unidad, la integración, la equidad y la igualdad entre los pueblos", señaló el presidente paraguayo

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