Chávez admitió responsabilidad en la crisis energética bolivariana

Esta semana, Caracas canceló su plan de racionamiento por el malestar social que generó. "Ha habido retardos y manejo ineficiente", sostuvo ayer el bolivariano en su discurso ante la Asamblea Nacional.
En su mensaje anual ante la Asamblea Nacional, el presidente bolivariano Hugo Chávez reconoció que hubo responsabilidad del Estado en la crisis energética que atraviesa su país sin dejar de insistir en la culpa de los factores climáticos."Que ha habido algunos retardos en algunas obras, sí es verdad. Que hubo un manejo ineficiente en algunos espacios, sí es verdad. Pero la causa única del racionamiento eléctrico es la sequía", lanzó el jefe de Estado bolivariano. Ayer, un informe de

"Si no hubiera habido esa terrible sequía de 2009, no habría necesidad en este momento de racionar, ni en Caracas ni en ninguna otra parte del país, el suministro eléctrico", continuó el bolivariano. Sólo unos días antes, el gobierno de Caracas tuvo que dar marcha atrás con la ejecución de un polémico plan de cortes programados de luz en la capital tras admitir "efectos no deseados" por el creciente malestar social. "Yo le pido al pueblo calma y tranquilidad, porque aquí hay un gobierno al frente de la situación. Un gobierno que, además, no tiene ningún complejo en reconocer errores. Yo mismo me di cuenta de que se trataba de un plan mal ejecutado", admitió el mandatario, quien destituyó al ministro del área, Angel Rodríguez. Los cortes de electricidad, sin embargo, se mantuvieron para los otros Estados del país.

Como parte del programa de ahorro, también figuran la paralización de parte de la producción de las empresas del hierro y el aluminio y la reducción en el horario de trabajo de las empresas públicas y de los comercios en los centros comerciales. Pero en referencia a la producción de crudo en Venezuela, sector beneficiado desde la devaluación del bolívar, Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo, aseguró ayer que no se verá afectada por los recortes en el suministro eléctrico. "En la política de racionamiento se están garantizando las operaciones productivas", explicó el funcionario, que también es presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

En otro momento de su discurso a la Asamblea, Chávez aludió a la llegada a Venezuela del nuevo embajador del Vaticano, aunque no dudó en asegurar que su gobierno no se callará ante "obispos subordinados a los intereses de la bastarda oligarquía". Y recordó que, además de revolucionario, es cristiano y marxista. "Y lo asumo, como asumo el bolivarianismo", declaró ante los legisladores presentes, ante quienes aseguró, en una nueva crítica a la Iglesia, que un grupo de obispos de su país quiso excomulgarlo por manifestar que Jesús era socialista. "El era más radical que todos nosotros juntos, si viviera en esta época, le haría a esos hombres lo mismo que le hizo a los mercaderes del templo, les caería a latigazos", aseveró Chávez.

El presidente de Venezuela también se tomó su momento para recordar a las víctimas del terremoto en Haití, para quienes pidió ayer un minuto de silencio y propuso elevar "una plegaria" por el devastado país caribeño para el que reclamó crear un fondo de asistencia humanitaria. "Es un dolor que nos golpea el alma y el corazón. Haití es como un Cristo allá en el Caribe, un Cristo negro con una cruz a cuestas", describió el mandatario.

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