Charla técnica

Bianchi tendrá un contacto diario con el nuevo DT, pero sin meterse en el armado del equipo. Basile, principal candidato, está dispuesto al diálogo fluído. Hablemos...
¿Y Alfio? ¿Cómo ves a los muchachos?

-Son una fiera mis players. Están enchufados Virrey, quedate tranquilo. Vamos a llegar bien al domingo.

-¿Ya tenés diagramada la semana de trabajo?

-Sí. Laburamos todos los días a la mañana. Y concentramos el viernes.

Con la formalidad hecha palabras de un lado y el vozarrón característico del otro, el diálogo se genera, se reconstruye, se palpa y, al cabo, claro, se imagina.Con Bianchi y Basile juntos, Olé se anima a hacer futurología.

Hay una decisión tomada por parte de los dirigentes y del manager: Bianchi tendrá un diálogo fluído con el nuevo entrenador. "Van a hablar todos los días", le explicó a Olé alguien que ingresa a las reuniones íntimas sin pedir permiso. Y Basile, el principal candidato a suceder a Ischia, está dispuesto a empeñar aún más sus esforzadas cuerdas vocales e intercambiar conceptos con el Virrey. Charla técnica, sí, aunque de la línea de cal para afuera...

"Es el mejor de todos", suelen repetir los directivos cuando se los consulta por Bianchi. Por eso, para aprovechar su "experiencia" y porque, en definitiva, "el técnico no murió" (Bianchi dixit) la idea es que charle seguido con el DT, aunque no tendrá injerencia en la táctica, la formación y el vestuario, los tres lemas sagrados en los que el Virrey prometió no entrometerse el día de su presentación como director general del fútbol. Así, también, buscan evitar lo que ocurrió con Ischia, quien consultó poco y nada al manager, cuestión que enojó a la cúpula.

Desde el entorno de Coco cuentan que el ex entrenador de la Selección se babea por una revancha luego del abrupto final en celeste y blanco. A pesar de que en su momento analizó la posibilidad de retirarse, ahora siente que todavía tiene mucho para dar. Y juran que no se pasará de la Raya en el aspecto económico. Se adaptará a la nueva coyuntura de la tesorería. "En la elección del nuevo entrenador pesarán también los billetes", blanqueó un directivo. Y otro aportó: "Si no pide una locura, creo que Basile será el técnico". Y valga el detalle: cuando renovó su contrato con Boca, a mediados de 06, Coco había firmado por un millón de dólares. Ahora, es consciente de que le ofrecerán una suma muy inferior y ni eso lo perturba en sus deseos de regresar.

Los antecedentes de Basile indican que en su extensa trayectoria como técnico nunca convivió con un manager en el fútbol argentino (sí lo hizo en el América, de México). Sin embargo, el hecho de que sea Bianchi el que esté del otro lado del mostrador lo seduce. Amigos de antaño, con Guillermo Coppola en el medio, suelen compartir almuerzos domingueros y hasta cenas en el restaurant predilecto de Alfio. Coco tiene un gran respeto por Bianchi e incluso varias veces lo catalogó como "el mejor técnico del país". Por eso, su habitual silenzio stampa mutará, en este caso, por un fluído speaking con el manager. Y el Virrey reconoce en Basile capacidad para adiestrar un vestuario dividido.

-Chau, felicidades.

-Bye.

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