La chance de botar al pacto Juez-Daniele

El binomio electoral Luis Juez-Rubén Daniele enfrenta un obstáculo imprevisto. Desde la más absoluta debilidad política, Daniel Giacomino lo puso...
El binomio electoral Luis Juez-Rubén Daniele enfrenta un obstáculo imprevisto. Desde la más absoluta debilidad política, Daniel Giacomino lo puso en un serio aprieto. El líder del Frente Cívico y el mandamás de los municipales saben que la Consulta Popular convocada por el intendente puede convertirse en un plebiscito sobre la actuación de esa sociedad cuando, juntos, administraron los recursos públicos de la ciudad. Acostumbrados a monopolizar el ataque y la iniciativa, el pacto Juez-Daniele debe ahora defenderse, no de la estrategia de Giacomino, sino de los claros síntomas de hartazgo de los ciudadanos que tendrán la oportunidad de decir en las urnas cómo ven que los sueldos de los 10 mil municipales (la mitad nombrados por Juez, y 3.000 de ellos familiares de los dirigentes del Suoem) se lleven más del 70 por ciento de los ingresos municipales, dejando a los vecinos sin servicios.

Desde que Juez apareció en la escena política de Córdoba como el "monotributista" encargado de terminar con el bipartidismo, toda su estrategia se ligó a ataques sobre sus eventuales adversarios. También siempre basó su táctica en la casi perversa lógica de elevarlos a la categoría de enemigos. Gente que debía desaparecer del universo político para purificar el firmamento ideológico, siempre con la complicidad casi promiscua de La Voz del Interior, ungido en órgano oficial del aspirante a intendente.

Entre 2003 y 2007 fue Juez el catalizador del descontento que provocó el fracaso de la gestión Kammerath. Desterrado el liberal del mapa político local, concentró Juez toda su energía en acumular capital insultando a De la Sota, mientras consolidaba su sociedad con Daniele.

El objetivo de Juez de terminar con el bipartidismo en Córdoba tuvo y tiene en Daniele a su principal aliado. La complicidad del cacique gremial, que consintió el nombramiento de 5 mil empleados, le permitió a Juez consolidar una gran estructura política rentada con el dinero de los vecinos. Una práctica habitual en la vieja política, pero un pecado no redimible para el "máximo representante de la honestidad y transparencia política local".

Lo que tanto incomoda al pacto Juez-Daniele es que Giacomino haya descubierto el camino para que sean los mismos vecinos quienes a través de una consulta determinen si fue positivo o negativo que el método que el líder del Frente Cívico eligió para terminar con el bipartidismo en Córdoba fuera a costa de dejar la ciudad sin alumbrado, bacheo o servicios básicos que no se prestaron durante la gestión anterior y tambalean también ahora producto de aquel pacto.

Por primera vez desde 2003 debe Juez abandonar su cómodo rol de inquisidor político para rendir cuentas de su gestión en la Municipalidad. Por eso le teme a la consulta. Mucho más cómodo era atacar al enemigo de turno. Como catalizador del descontento estuvo cerca de ser electo en 2007 y al no lograrlo construyó la fantasía del fraude para mostrarse como víctima. En esta campaña Juez se subió a la ola anti-K (ya es una costumbre esto de ser aliado incondicional primero y enemigo esencial después cuando la conveniencia de las urnas lo determinen) que recorre la provincia. Con la misma lógica que en 2003 pretendía el líder del Frente Cívico acumular votos hablando sólo mal del resto. A fin de cuentas el método le había dado resultados más que buenos.

Pero Giacomino sorprendió a Juez al poner en el centro de la escena su gestión como intendente. Aunque resumido en una sola pregunta, lo que los vecinos responderán en la consulta del 28 es si están o no de acuerdo con el pacto que Juez-Daniele tejieron para terminar con el bipartidismo en Córdoba. Los ciudadanos tendrán la oportunidad de responder si avalan o no la designación de casi 5 mil empleados municipales entre 2003 y 2007. También responderán si estuvieron conformes con el alumbrado y la limpieza de esos cuatro años. Contestarán si se conformaron con las obras que dejó la ciudad. Todos esos recuerdos estarán presentes en una sola pregunta. Eso es lo que temen Juez-Daniele y es lógico que estén preocupados. Giacomino los sorprendió.

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